Problemas de las plantas suculentas: síntomas y soluciones


Puede que un buen día descubras que tu bonita suculenta tiene algo extraño en sus hojas, o una manera de crecer rara: manchas oscuras, arrugas, tallos demasiado largos, etc. Hay problemas muy comunes entre las plantas carnosas que pueden preocuparte si no sabes de qué se trata. Algunos se solucionan con facilidad, otros son más complicados, pero casi siempre se puede hacer algo por ellas.

Si te preguntas ¿porqué se muere mi suculenta?, hoy te damos algunas pistas hablando de los síntomas más habituales y su tratamiento, para que puedas identificarlos y sepas cómo afrontarlos.


Algunos síntomas comunes de las plantas suculentas y sus causas

  • Las hojas superiores se marchitan, se arrugan y se secan: Falta de agua
  • Las hojas más viejas se vuelven amarillas, transparentes y explotan a la mínima presión expulsando agua : Exceso de agua
  • Aparecen manchas marrones y duras en las hojas: Quemaduras solares
  • La planta crece espigada, las hojas superiores se distancian y el tallo se alarga: Luz inadecuada
  • Hojas blandas y caídas, de color gris o amarillo grisáceo y se rompen a la más leve presión soltando el agua de su interior: Se han helado
  • Hojas que se vuelven rojas / marrones / negras, empapadas, viscosas y con mal olor: Podredumbre
  • Las hojas nuevas tienen un crecimiento irregular: Problema de plagas

Qué hacer cuando una suculenta parece enferma

Falta de agua

Las suculentas son muy resistentes a la sequía y pueden pasar mucho tiempo sin agua. Es fácil salvar una suculenta que está feucha porque ha pasado sed. Riégala bien, hasta que la tierra esté empapada, y luego deja que drene por completo. Utiliza siempre una mezcla de sustrato porosa y con buen drenaje para que no retenga el agua mucho tiempo, las raíces podrían pudrirse. También debes esperar que la tierra seque por completo antes de volver a regar. Las hojas arrugadas se recuperarán rápidamente, bastará con uno o dos ciclos de riego.


Exceso de riego

Este problema es mayor que el anterior. Regar en exceso una suculenta puede provocar que la planta se pudra irremediablemente. Intenta espaciar los riegos y hazlo solo cuando la tierra esté completamente seca al tacto. Si riegas tus suculentas todas las semanas y notas que las hojas se vuelven amarillentas y como si fueran a explotar, eso significa que tu planta no quiere tanta agua, debes cambiar a un ciclo de riego de dos semanas. Comprueba también que el sustrato drena correctamente y se seca rápidamente después del riego.

Es difícil salvar una suculenta que ha sufrido por exceso de agua, pero quizás puedas ayudarla a sobrevivir cortando la parte superior de la planta y eliminando las hojas o tallos amarillos empapados. Deja que el corte se seque durante unos días hasta que se cierre la herida y plántala en tierra nueva. No riegues justo después de plantar el corte. Espera un par de días para que se seque y agarre en el nuevo sustrato. Con suerte verás nuevo crecimiento en poco tiempo.

Incluso con una sola hoja, puedes llegar a reproducir tu suculenta.


Hojas con quemaduras

Hay poco que puedas hacer cuando las hojas están quemadas por el sol y se han vuelto marrones. Simplemente quita las hojas dañadas y lleva la suculenta a un lugar con menos exposición al sol. La mayoría de las suculentas prefieren sol indirecto o filtrado, por lo que puedes dejar que tu planta disfrute de la luz del sol a través de un visillo o el cristal de una ventana. Si está al exterior, bastará con que la ubiques en un lugar donde haya sombra muy brillante, o bajo otros arbustos que filtren la radiación solar.

Luz insuficiente

En general, las plantas suculentas deben recibir entre 6 y 8 horas diarias de luz. Algunas gustan del sol directo, pero otras lo prefieren filtrado o indirecto. En interiores se pueden utilizar focos de luz fría, entre 5000 y 6500 K. 

Cuando la planta recibe suficiente luz, su crecimiento es compacto; cuando no, las hojas crecen más separadas y los tallos se espigan y debilitan. Este extraño proceso se denomina etiolación. Si notas éstos síntomas, debes proporcionar más luz a tus suculentas. 

Pero hazlo de forma gradual, ve acercándola al sol un poco más cada día para que no sufra con un cambio brusco y se queme fácilmente. Si la tienes dentro de casa, llévala primero al exterior a la sombra. Pásala de la sombra total hasta el sol parcial y, finalmente, a pleno sol, en el transcurso de una par de semanas. Recuerda girar las macetas cada cierto tiempo, para una exposición uniforme por todos los lados de la planta, si no quieres que crezca inclinada hacia el foco de luz.


Hojas heladas

Algunas especies resistentes al frío como Sempervivum pueden soportar temperaturas frías y tolerar las heladas. Otras especies como Echeveria y Lithops, por su origen tropical, prefieren temperaturas por encima de los 10 o 15ºC. Si prevés que las temperaturas van a bajar a menos de lo que tu planta puede tolerar, lleva tu suculenta al interior o cúbrela con un plástico a modo de invernadero. Puede que alguna hoja se hiele durante el invierno, puedes retirar las hojas muertas en primavera para que vuelva a lucir bonita.

Podredumbre

La podredumbre suele comenzar desde la raíz hacia arriba, por lo tanto, cuando observes los síntomas, lo más probable es que no haya forma de salvarla. Pero hay algunas cosas que puedes hacer para intentar salvarla "in extremis":

  • Si la planta acaba de comenzar a pudrirse, corta todas las partes estropeadas y deja que la zona no infectada de la planta continúe creciendo.
  • Si la podredumbre no ha llegado al extremo de la planta, corta el tallo por encima de la parte podrida y plántalo en sustrato nuevo. Puede que enraíce y crezca una planta nueva y sana.
  • Procura plantar tus suculentas dejando espacio suficiente para que las hojas más bajas no toquen el sustrato. Podrían absorber humedad del suelo y pudrirse.
  • Mejora la ventilación, no riegues en exceso y evita dejar la planta en un ambiente húmedo y frío. Asegúrate de que el suelo es poroso, bien drenado y no retiene agua durante mucho tiempo. Todas estas circunstancias pueden provocar que la suculenta se pudra.

Plagas en suculentas

Los insectos no suelen ser un gran problema con las suculentas, prefieren otros tipos de plantas, pero podría darse el caso de que los descubrieras invadiendo tu plantita. Si notas algún síntoma extraño que no identificas con los mencionados arriba, inspecciona la planta cuidadosamente por si se trata de un problema de plagas. 

Si descubres alguno de los insectos que enumeramos en los siguientes párrafos, sigue nuestras instrucciones para mejorar la situación. La mayoría de las veces solo necesitarás agua jabonosa o un insecticida suave para curarlas.


Cochinillas

Hay varios tipos de cochinilla: algodonosa, acanalada, etc., el tratamiento es común para todas. Comienza por sacar la planta infectada de la maceta y limpiar toda la tierra de la parte de la raíz. Deja que seque y replanta con sustrato nuevo en una maceta limpia. Pulveriza alcohol isopropilico sobre los insectos (o aplica con pincel) y quita a mano todos los que puedas. Debes eliminar todos los insectos que veas en hojas y tallo.

Araña roja

La araña roja o ácaro rojo devasta en poco tiempo cualquier planta. Su tamaño ronda el medio milímetro y, si tienes buena vista, podrás apreciar como un punto rojo o pardo que se mueve. Aparece en verano y en temporadas especialmente cálidas y secas, por lo que regar y pulverizar la planta con agua puede ayudar a combatirla. Para eliminarla necesitarás rociar con un acaricida durante algunos días (de 4 a 7, según lo infectada que esté la planta). Evita el sol directo durante este tiempo y algunas semanas después.

Pulgones

Los pulgones forman colonias que, si se hacen numerosas, pueden debilitar la planta hasta el punto de acabar con ella. Se eliminan con facilidad con agua jabonosa, pulverizando sobre la planta y ayudando con un pincel para separarlos. Si la plaga es muy persistente y este método no funciona, prueba con un insecticida suave y ecológico.

Caracoles

Los caracoles y las babosas pueden dar buena cuenta de tu suculenta en una sola noche. Si descubres que tu planta está siendo atacada, elimina a mano cualquier tipo de molusco que veas cerca de ellas. Si son persistentes y las plantas peligran, usa alguno de los métodos ecológicos que comentamos en este enlace. Y si, aún así, puedes deshacerte de ellos, emplea un insecticida antilimacos. Busca siempre productos orgánicos y ecológicos.

3 comentarios

  1. Hola Mónica, de las suculentas se muy poco ya que aquí no se dan demasiado bien, pero me encanta tu ficha, es interesante y quizás haga que me anime con alguna, muchas gracias. Besinos y feliz semana.

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  2. Las plantas suculentas son de las que menos cuidados necesitan y es fácil cultivarlas. Pero es verdad que cuanto más "cariño" les demos, más pendientes de los puntos para conservarlas que comentas estemos, ayudará a que las suculentas presenten más vigor y una estado ornamental óptimo. Buenos consejos. Un saludo Mónica.

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  3. Muy buenos consejos amiga Mónica. Aunque las plantas suculentas suelen ser plantas de muy fáciles cuidados es cierto que dada esa facilidad que presentan nos confiamos y no detectamos en algunos casos ciertos problemas.
    Un fuerte abrazo

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