Orugas de la mariposa Papilio machaon en mi jardín


Papilio machaon, mariposa cola de golondrina o Macaón, es un lepidóptero fácil de identificar por tener un tamaño considerable y un colorido muy vistoso. En la Península Ibérica y en las Islas Baleares vuela la subespecie hispanicus, de colores negros y amarillos con matices rojos y azules en las alas traseras. Esa mancha redonda, de color rojo, se llama ocelo. y su función está relacionada con el mimetismo. Estas bonitas mariposas pasan por mi jardín a menudo, pero pocas veces he podido fotografiarlas. Me encantan que estos insectos polinizadores acudan y revoloteen entre mis plantas.

Esta primavera no he tenido mucho tiempo para dedicarle al jardín y poco, o casi nada, he toqueteado los arbustos para limpiarlos de hojas secas y flores marchita. Imagino que gracias a esa escasa intromisión, los insectos voladores se han sentido mucho más libres y confiados para revolotear entre los arbustos. A la Macaón le encanta el hinojo, hace algunos años descubrí un par de orugas entre las hojas, pero nunca había encontrado un grupo tan grande como el de este año. He llegado a contar 12 orugas a la vez y todavía quedan más huevos por eclosionar.


He observado a diario y pacientemente a mi pequeña colección de amigas, como cuando de niña lo hacía con los gusanos de seda. Estas están libres entre las ramas del hinojo, planta de la que se alimentan. En mi caso se trata de Crithmum maritimum (hinojo marino), pero también les encanta el Foeniculum vulgare (hinojo común).  La mata está algo feucha, las orugas van dejando huella por donde pasan, pero lo cierto es que me preocupa bien poco. Me encanta contemplar a mis gusanitos sabiendo que llegarán a ser mariposas preciosas. Y el hinojo es tan resistente que se recuperará.


Durante la observación he descubierto algunas cosas de ellas, como que cuando se sienten amenazadas sacan un órgano anaranjado que tienen en la cabeza. Se parece, en cierto modo, a los cuernos del caracol, pero algo más cortos. He leído sobre ello y se trata del osmeterio, una glándula que emite un olor acre para asustar a un posible depredador. Yo el olor no lo noté, pero cuando quise quitar una ramita que me estorbaba para hacer una foto, al acercar mis dedos a la oruga, ésta extendió el osmeterio. Me sorprendió tanto que no me dio tiempo a sacarle una foto. Después, cuando he intentado reproducirlo, no lo he conseguido. Los gusanillos se quedaban quietos, inmóviles, pero nada más. 


Otra de las cosas que he descubierto con tanto mirar las orugas de Papilio machaon es que las avispas las atacan para comérselas. Si la oruga es grande, la diferencia de tamaño les permite hacerles frente y ahuyentar al depredador, pero cuando son pequeñas lo tienen complicado. Hace un par de días, al visitar a mis amigas, vi cómo una avispa se iba volando sujetando la cabeza de una pequeña con su boca. Hoy he podido sacar esta foto con una avispa acercándose a una posible presa.


La Macaon realiza la puesta de huevos de uno en uno en las hojas de la planta nutricia, son pequeñas bolitas brillantes de color crema o amarillento. A simple vista es difícil apreciarlos, pero ampliando las fotos se ven bastante bien. Las orugas son oscuras al nacer, negras y peludas, con una mancha blanca a mitad de su cuerpo. En en poco tiempo se vuelven gorditas y llamativas, de color verde claro con anillos negros y puntos rojizos. He leído que la oruga de Papilio machaon multiplica su peso por mil en solo dos semanas. ¡Impresionante!


No soy una gran aficionada a la entomología, pero me encanta observar estos diminutos seres vivos. Os confieso un secreto: la primera vez que me crucé con un par de estas orugas, me dieron tal repelús que las tiré a la basura pensando que eran dañinas. Los remordimientos me llevaron a investigar, y cuando descubrí lo que eran, corrí al cubo para sacarlas y devolverlas a la planta. Desde entonces miro todos los insectos con otros ojos, y me gustan mucho más.

Me gustaría ver la transformación en crisálida y luego en mariposa, pero al aire libre es difícil. No es probable encontrarlas entre las hojas del hinojo, ya que cuando comienza la metamorfosis deja de interesarse por la alimentación y lo que busca es un lugar protegido donde anclarse con seguridad. En mi jardín es posible que lo haga entre las rocas, debajo del arbusto, y ahí es complicado verlo. Quizás, si tuviera tiempo, fabricaría un terrario para seguir de cerca esa fase. Sería bonito.

Os dejo una cuantas fotos más. En las primeras se aprecia la mata de hinojo en la que habitan. Les he hecho cientos, pero creo que con estas bastará por hoy.  Espero que os gusten tanto como a mi!

6 comentarios

  1. Precioso, bonito y muy didáctico reportaje amiga Mónica. Es fascinante el mundo de las mariposas, y tú, lo has descrito bastante bien. Me encantan todas. Este año en mi jardín no he tenido el gusto de contemplar como otros años, he visto alguna que otra pero muy poco, esperemos contemplar algunas más. El reportaje fotográfico está precioso.
    Un abrazo amiga.

    ResponderEliminar
  2. Las fotos, preciosas. Las orugas.... Yo es que les tengo una manía a las orugas.... Vale, admito que las que aparecen por mi balcón no son tan bonitas, son simplemente verdes. Y se comen, casi, cualquier cosa... albahaca, que me la dejan pelada; hierbabuena, igual; cebollino, perejil... tomate cuando tuve... lo único que no atacan son los cactus jjjj
    Yo las cojo y las tiro por el balcón, a ver si algún pájaro se las come jjj o directamente al cubo del orgánico.
    Axun

    ResponderEliminar
  3. Mónica, me alegro mucho que hayas podido hacerle fotos a esta bella mariposa y que tengas tantas orugas en el jardín, va a ser una maravilla verlas hechas mariposas y revolotear.
    El mundo de los pequeños insectos es apasionante, ya verás, pronto te pasará como a mí, que me encantan!
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  4. son bonitas hasta de orugas, yo ando mirando en todas las plantas que veo de hinojo por los caminos y no localizo ninguna oruga y si que tiene que haber porque mariposas de esta especie veo a menudo... tal vez un poco más tarde que por tu zona...pero haberlas haylas... ando muy liado y apenas tengo tiempo para comentar pero sigo leyendoos. un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Hola Monica, preciosas fotos y preciosa mariposa, la oruga también es sensacional, yo este año no vi de momento ninguna. Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Ostras, qué preciosidad de fotografías, con lo difícil que es hacer esas fotos. Nosotros tenemos ahora la visita de la Lymantria dispar (y te digo el nombre científico porque solo me sé su nombre vulgar en catalán), hay un montón sobrevolándonos, incluso en la playa, la gente se alarmó mucho y a veces olvidamos que cada ser tiene su función.

    ResponderEliminar

Cuéntanos todo lo que quieras sobre tu jardín. Estamos encantadas de leer tus comentarios y opiniones. Si lo necesitas expón cualquier duda que tengas, te contestaremos lo antes posible con nuestras sugerencias para ayudarte.

Gracias!

Instagram @guiadejardin