Rosa Pierre de Ronsard


El rosal Pierre de Ronsard lleva en mi jardín cuatro años y por fin empieza a mostrarse tal cual es, un trepador vigoroso y muy floreciente. Las dos primeras temporadas creció mucho menos de los que esperaba de él. Pero la culpa fue mía, no de la planta. Esta primavera tiene ya un tamaño considerable, con un par de ramas que superan los dos metros y que voy guiando sobre la puerta de entrada. De ellas cuelgan gran cantidad de rosas grandes y llenas de pétalos que embellecen la entrada a casa.

En este post encontrarás mi guía de cuidados y consejos para que crezca sano y produzca muchas flores.


MEIviolin, rosa favorita 2006

Pierre de Ronsard es un rosal trepador de la colección romántica de la firma Meilland. El artífice de tan magnífico arbusto fue el rosalista Jacques Mouchotte, quien lo presentó en Francia en 1985. Es posible que oigas referirte a él por alguno de sus nombres comerciales: MEIviolin, Eden Rose 85, Eden Rose 88 o incluso Eden Climber. Todos hacen referencia al mismo arbusto, un rosal que ha recibido numerosos premios, incluido el de "Rosa favorita del mundo" que recibió en 2006 y le abrió las puertas del Salón de la Fama de la Rosa. Para mí, de los tres rosales que tengo, también es mi preferido.

No la confundamos con otra rosa llamada Eden que Meilland introdujo en la década de 1950. Ésta nada tiene que ver. Se introdujo en el mercado francés en el 85 y en el británico en el 88, de ahí que lleve estos números en sus nombres comerciales alternativos.


Este robusto trepador produce flores de color rosa con toques de blanco crema. Una bonita peculiaridad de estas rosas es el tono verde pálido de los pétalos externos. Las ramas son muy largas y bastante flexibles, lo que favorece la tarea de guiarlas sobre un soporte. Tiene un follaje verde intenso, hojas ligeramente redondeadas y pocas espinas. Las flores, de buen tamaño, llegan a los 13 cm de diámetro y un recuento de pétalos que supera los 70. También tienen cierta tendencia a inclinarse hacia abajo, característica que comparten con las rosas inglesas.


En Helpmefind indican que Pierre de Ronsard tiene una ligera fragancia, pero lo cierto es que yo, por más que la busco, no la encuentro. Al acercar la nariz puedo apreciar ese olor a verde que todas las plantas tienen, pero nada más. ¡Si estas rosas tuvieran aroma serían la perfección absoluta! 


La rosa del Pierre de Ronsard tiene un aire antiguo precioso. Es una flor grande, llena de pétalos y ahuecada, con un tono rosa más intenso en el interior. Creo que la tonalidad de las flores puede variar según la ubicación y clima del rosal. Las de mi arbusto tienen colores ligeramente más intensos que las de otros rosales que he visto en fotografías y quizás se deba a la su exposición al sol mediterráneo. También el suelo debe influir. El de mi jardín es un suelo muy alcalino y aunque yo intento enmendarlo cada primavera, el agua calcárea termina por devolverle a la tierra su característico pH. Aún así este rosal crece y florece muy bien sin excesivas complicaciones. Es de los rosales menos problemáticos que he tenido. La clave, para que el rosal despliegue todo su potencial, es esmerarse en el momento de la plantación.


La plantación de un rosal tan grande como Pierre de Ronsard debe hacerse bien y comienza por cavar un hoyo de tamaño considerable. El crecimiento de sus ramas es bastante rápido y las raíces del rosal también querrán crecer rápido para nutrir correctamente esa enorme masa aérea que el arbusto genera. Cuantas más facilidades le demos, mejor. Dejemos un buen hueco de sustrato mullido y rico en nutrientes a sus pies, un hoyo de al menos 40 cm de profundidad que rellenaremos con un sustrato rico en materia orgánica. Para que cuando se ponga en marcha encuentre el alimento que requiere su crecimiento.


Fue nombrada en honor al poeta francés Pierre de Ronsard, quien ensalzaba la belleza de la rosa en su poema "Mignonne, allons voir si la rose".

Cuidados de la rosa Pierre de Ronsard

Este es un rosal trepador, vigoroso y muy resistente que necesita pocos cuidados, pero es importante seguirlos meticulosamente para que tenga un desarrollo sano. Hay que aplicarse en el momento de plantarlo y vigilar que no le falte agua y nutrientes. No es un arbusto delicado, con tendencia a sufrir enfermedades, pero para ello hay que darle un mínimo de atenciones.

Luz

La regla general, a la hora de plantar un rosal, es buscar un lugar donde reciba más de 6 horas de sol. En lugares de clima fresco basta con tener esto en cuenta, pero si el clima es caluroso (como el mío), yo le evitaría la fuerte insolación del medio día. Mi rosal está plantado en una pared orientada casi al norte, recibe el sol de primavera por la tarde, y le es más que suficiente. Dicen los expertos que es un rosal que soporta ligera semi-sombra, pero en este caso será menos florífero.

Suelo

El sustrato debe ser rico en nutrientes y tener buen drenaje. Si al suelo le falta alguna de estas características se puede solucionar con una cava profunda, incorporando suficiente materia orgánica al hoyo de plantación. Yo me encontré con este problema cuando planté mi rosal y tuve que solucionarlo al año siguiente. Al segundo invierno de plantado lo saqué y lo volví a plantar después de enmendar el terreno con estiércol de caballo.

Estamos hablando de un rosal trepador vigoroso de ramas muy largas. Tendremos que proporcionarle un sustento al que atar las ramas y que bien puede ser una pared, una pérgola o una valla.

Riego

Es muy importante que no le falte todo el agua que necesita. El rosal es un arbusto de raíces profundas que busca el agua muy en el interior de la tierra. La forma óptima de proporcionarle el líquido elemento es con riegos abundantes y espaciados.

Mi rosal no tiene riego por goteo. Yo lo riego con manguera, una vez por semana en primavera, dejando que fluya un chorro fino en la base del rosal durante media hora. En verano, cuando hace mucho calor, doblo la frecuencia de riego.

Abonado

Tener un rosal bien alimentado es esencial para su salud. Un arbusto correctamente nutrido es más resistente a plagas y enfermedades que una planta famélica. Hay quien sigue planes de abonado complejos alternando abonos orgánicos con fertilizantes químicos según la época. Yo simplifico y solo utilizo abonos biológicos, generalmente estiércol de caballo o humus de lombriz, que aplico a finales de invierno.

Plagas y enfermedades

Pierre de Ronsard es un rosal poco propenso a padecer enfermedades si está bien alimentado y en un lugar con suficiente ventilación. Quizás sea inevitable descubrir algún pulgón o larvas de la avispa del rosal en los brotes tiernos. Lo mejor para prevenirlo es estar atento y eliminar los insectos en cuanto los veamos.

Eliminar las rosas marchitas

Yo no consideraría Pierre de Ronsard un rosal remontante. Da una floración espectacular en mayo pero después algunas rosas esporádicas durante la temporada. Para estimular la producción de rosas nuevas yo procuro ir eliminando las que se marchitan en cuanto las veo pasadas. Como cada rosa tiene tantos pétalos, también lo hago para evitar que caigan y la terraza se llene de ellos.

Poda

Como todos los rosales, Pierre de Ronsard se poda a finales de invierno o principios de primavera. En climas fríos se procura hacerlo cuando haya pasado el riesgo de heladas y se noten síntomas de crecimiento en las yemas nuevas.

Los rosales trepadores tienen ramas principales y ramas secundarias. Las principales son largas y forman la estructura del arbusto. Las secundarias salen de una rama principal y son las que producen flores.

Las ramas principales no se cortan, se dejan crecer y se guían lo más horizontal posible para estimular la aparición de ramas secundarias y sus flores.

Cuando llegue el momento de podar, cortaremos cada rama secundaria por encima de la tercera yema. Las ramas principales solo las eliminaremos cuando hayan envejecido demasiado y ya no sean suficientemente productivas. Una rama principal se poda cortando a ras de suelo.

Fotos de mi rosal Pierre de Ronsard

Poco más podría contaros de este rosal. Como acompañamiento, yo planté erigeron en la base cubriendo el suelo; y un plumbago azul para tener flores en verano, cuando el rosal ya no tenga rosas. Aunque no estoy muy segura de que la orientación de esta pared sea buena para el plumbago. El tiempo lo dirá... De momento, mayo está siendo un mes fabuloso para mi Pierre de Ronsard. Os dejo algunas fotos más, espero que os gusten.


7 comentarios

  1. Amiga Mónica, este rosal es una maravilla de siempre me ha gustado y me he quedado con las ganas de tener un ejemplar, pero por desgracia, en mi jardín los rosales no prosperan, los últimos que tuve los doné a un amigo, no tuve más remedio que arrancarlos. Entre raíces de cipreses y sol constante es muy difícil que prosperen.
    Un abrazo.

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  2. Hola Mónica, que bonito! Me encanta los rosales, pero este en particular es muy bonito. Gracias por la explicación tan bien dada.
    Un beso.

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  3. Si que es un rosal bonito y bien sano. Aquí en el norte la batalla principal con los rosales son los hongos que proliferan con la humedad y el pulgón. Yo reconozco no tener demasiada paciencia con los rosales aunque me encanta verlos en los jardines.
    Saludos

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  4. Se ve precioso Monica, me gusta mucho. Un beso.

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  5. Qué preciosidad, y cuánto esmero por tu parte. Está espectacular.

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  6. Es una verdadera preciosidad este rosal, me ha encantado conocerlo, tiene un color y una delicadeza increíble y queda perfecto en tu jardín.
    Un beso enorme!

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  7. que envidia!!!! se me ha escapado varias veces y por aqui no lo he visto a la venta... igual tengo que pedir esquejes jejejeje

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