Kalanchoe beharensis, descripción y cuidados


Kalanchoe beharensis

El Kalanchoe beharensis es una planta suculenta muy fácil de cuidar en climas cálidos y secos. Su tolerancia a la sequía es alta y se puede cultivar tanto a pleno sol como a la sombra, incluso dentro de casa como planta de interior. Lo que no lleva nada bien es el frío y conviene no exponerla a  temperaturas por debajo de los 7ºC, ya que sus hojas se pueden estropear y caer.

Confieso que al principio este kalanchoe no me atraía nada. No me gustaba su aspecto con esas hojas carnosas tan grandes llenas de pelusilla. Pero un día me regalaron uno y empecé a verlo de otra manera, sobre todo cuando nacieron nuevas hojas que le daban un aire más fresco y lucido. Para que este kalanchoe esté realmente bonito hay que cuidarlo bien y no dejar que las hojas se estropeen. Las manchas y cortes que se producen por descuidos en el riego o por la manipulación, lo afean mucho. Pero sus hojas nuevas e impolutas a mi me parece que tienen su encanto. Aunque todo es cuestión de gustos, ¿verdad?

Os cuento las características principales y el cuidado que debemos proporcionarle al Kalanchoe beharensis. También se conoce como kalanchoe "oreja de elefante", porque sus hojas grandes, triangulares, grises y aterciopeladas recuerdan a las este paquidermo.

Hojas aterciopeladas de Kalanchoe beharensis

El Kalanchoe beharensis es originario de Madagascar y se aclimata sin problemas a lugares donde llueve poco y hace calor. Es un kalanchoe bastante peculiar por su considerable tamaño. Crece con porte erecto y en condiciones óptimas puede alcanzar los tres metros de altura. En su crecimiento va perdiendo hojas de la base y se forma un tallo delgado lleno de nudos que quedan tras caer las hojas. Crecerá con aspecto de arbolito. pero si lo quieres ramificar y darle forma de arbusto, bastará con ir pinzando los extremos de los tallos.

Otra característica positiva de esta planta es que es muy resistente a plagas, virus, bacterias o enfermedades por hongos, lo que la hace perfecta para un jardinero principiante. El único riesgo es encharcar la tierra en la que crece, cosa que podría provocar que las raíces se pudrieran.

Cuidados del Kalanchoe behariensis

Suelo

Este kalanchoe prefiere suelos arenosos, que no retengan agua en exceso, entre neutros y básicos. Puede crecer en terrenos pobres, pero si son fértiles se desarrollará mucho mejor.

Luz

El behariensis se puede plantar a pleno sol o a la sombra, pero en zonas de suelos secos y elevada intensidad solar es mejor evitar el sol de las horas centrales del día que podrían causar quemasuras en sus hojas.


Temperatura

El Kalanchoe beharensis necesita temperaturas cálidas o templadas. Puede tolerar una bajada intensa de manera puntual, las hojas aparecerán quemadas por el frío pero la planta se puede recuperar. Lo que no soportará es el frío constante por debajo de lo 7ºC. No es recomendable plantarlo en el suelo en climas fríos; mejor hacerlo en macetas que se puedan llevar a un lugar protegido en invierno.

Riego

Se dice que esta planta puede tolerar la sequía, pero es algo bastante relativo. Si está plantada en el suelo podrá vivir bastante tiempo sin lluvia o sin riego, pero si está en una maceta necesitará agua más a menudo. Conviene mantener un mínimo de humedad en el sustrato para que las hojas no se sequen y se estropeen.

Fertilizante

Las suculentas suelen tener su periodo de crecimiento activo en primavera y otoño, cuando las temperaturas son templadas. Es en ese momento cuando conviene suministrar algún abono que les aporte nutrientes para un correcto desarrollo.

Poda

El Kalanchoe beharensis tan solo se poda para mantenerlo con el tamaño y la forma que más interese. Si no lo podas crecerá con forma de árbol y alcanzará, en el mejor de los casos, entre dos y tres metros de altura. Si prefieres cultivarlo como un arbusto bajo deberás cortar las ramas a la altura que más te interese. Los restos de la poda puedes utilizarlos para producir nuevas plantas.

Multiplicación

Se pueden conseguir nuevas plantas a partir de semillas, pero es mucho más sencillo y rápido hacerlo plantando esquejes. Se puede hacer desde la primavera hasta el otoño enterrando un extremo del esqueje en sustrato que mantendremos ligeramente húmedo.

Kalanchoe beharensis en una maceta del jardín

Este es un kalanchoe behariensis que me regalaron esta verano y lo planté en una maceta de mi jardín. Algunas hojas están dañadas por el traslado y no se ven bonitas, pero le han salido algunas hojas nuevas que se ven lustrosas. Me gusta mucho las plantas en tonos verdes grisáceos y ésta es una de ellas. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Os gusta este kalanchoe?


2 comentarios

  1. Amiga Monica, hace un tiempo no me decían gran cosa muchas plantas suculentas o crasas pero hoy día me están gustan todas, son una opción muy interesante y todas suelen ser de muy fácil cultivo al mismo tiempo unas son más vistosas que otras pero todas tienen alguna peculiaridad interesante.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu aporte Juan. La verdad es que todas tienen su encanto y para principiantes son ideales porque como bien dices son de fácil cultivo.
      Un abrazo

      Eliminar

Puedes comentar o sugerir cualquier cosa, procuraré contestar lo antes posible.

Gracias!

Instagram @guiadejardin

Subscribe