Jardines Coloniales de Williamsburg / Colonial Williamsburg Gardens

©Chuck Thompson

Williamsburg es una ciudad que conserva todo el encanto de su época colonial, cuando el estado de Virginia (EE.UU.) era territorio ocupado por los ingleses. Los primeros colonos británicos se establecieron aquí en 1607 fundando una pequeña ciudad fortificada llamada Jamestown. Después se fueron extendiendo por la costa atlántica hasta formar un total de trece colonias en América del Norte, las Trece Colonias que cerca de dos siglos más tarde serían el origen de los Estados Unidos.

Aquellos colonos llevaron a América su cultura, lengua y modo de vida. Construyeron casas de estilo georgiano, acordes al estilo imperante en su patria: grandes mansiones con parques señoriales o pequeñas casitas con jardines de estilo cottage, cada cual según sus posibilidades y como solían hacerse en sus lugares de origen. En el área histórica de Williamsburg se conservan numerosos jardines y zonas verdes tal y como se construyeron hace más de tres siglos, cuando era ciudad colonial. El lugar que más destaca es el palacio del Gobernador, con el estilo paisajístico de un jardín inglés del XVIII, con más de 36 hectáreas de parques y jardines. 

Hay otras mansiones señoriales cuya extensión refleja la clase social de sus propietarios. Pero la mayoría son jardines de clases coloniales urbanas, mercaderes o comerciantes, con pequeños huertos en el patio trasero con verduras y hortalizas entremezcladas con hierbas y flores. Los colonos ingleses llevaron consigo todo tipo de semillas, bulbos y esquejes de sus flores preferidas en Inglaterra, con lo que sus nuevos jardines se convirtieron en una mezcla de sus favoritas del Viejo Mundo y las plantas nativas que habían encontrado en el Nuevo Mundo.


Durante este periodo de la historia hubo un extenso intercambio de plantas a través del Atlántico. Los colonos enviaban plantas a su patria, donde los jardineros ingleses estaban ansiosos por las nuevas especies americanas exóticas. Plantas como Thunbergia alata (Susana de ojos negros), Solidago (Vara de oro) y Aster se hicieron populares en toda Europa durante este periodo. De igual manera, cientos de plantas llegaron a América desde Europa. Algunos, como Achillea millefolium (milenrama) y Hemerocallis, se naturalizaron convirtiéndose en flores silvestres propias del paisaje americano. La mayoría de los árboles frutales, verduras, hierbas y bulbos florales llegaron a Virginia desde el Viejo Mundo, donde se cultivaron en jardines ingleses durante cientos de años. Además, algunos vegetales nativos de América Central y América del Sur, como patatas y tomates, se introdujeron en América del Norte a través de Europa, donde los exploradores españoles y portugueses los habían llevado a finales del siglo XV y XVI.

Este recorrido en por el distrito histórico de Williamsburg nos traslada a la época colonial. Los jardines son coquetos, decorativos, pero productivos; con sus bancales de flores y la típica valla blanca que todos hemos visto en alguna película. Quizás excesivamente refinados. No imagino a los virginianos de la época tan esmerados con el orden y la limpieza, aunque nunca se sabe. Teniendo en cuenta que hoy en día es una atracción turística, es normal que la organización que lo gestiona cuide que esté todo impecable.

©Adam Sorensen

3 comentarios

  1. Precioso reportaje Monica tanto en narrativa como en fotografías. Felicidades.
    Un abrazo

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  2. Me encantan los jardines ingleses, todo ese desorden tan ordenado. Recuerdo una película que justo estaba basada en un jardín, la recomiendo: This beautiful fantastic.

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  3. Muy intersante la mezcla de cultura y jardinería. Un buen resumen de los comienzos del Estado Americano.
    Saludos

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