8 tipos de sistemas automáticos de riego para regar con facilidad el jardín o las plantas de interior

Difusor de riego

Ya hablamos en un artículo anterior de la comodidad y funcionalidad que proporcionan los sistemas automáticos de riego. Aunque te guste regar a mano, con la manguera, el día que te vas de vacaciones es genial saber que no tendrás que preocuparte porque tus plantas mueran de sed. También te será muy útil si tienes una agenda apretada y regar a diario no entra en tu lista de prioridades. El riego automático es uno de esos artilugios que ayuda a que tu vida cotidiana resulte más fácil.

Lo habitual es pensar que el riego automático solo sirve para jardines, terrazas y plantas en el exterior de casa; pero también existen sistemas que ayudan con el riego de las plantas de interior. Hay artículos para todas las necesidades y hoy vamos a hablar de todos ellos. Al menos de todos los que conocemos.



1. Ventajas de los sistemas de riego automático

Liberarnos de la obligación de regar a mano nuestras plantas no es la única ventaja que aporta la automatización del riego. Hay otras ventajas tan importantes como esa o incluso más.


Ahorro de agua

Un sistema automático bien instalado y optimizado consume menor cantidad de agua que el riego manual ya que el agua cae en la base de la planta, sin mojar hojas ni flores, lo disminuye las pérdidas por evaporación. Además, como el caudal de agua que sale es muy lento, el agua penetra en la tierra con suavidad, sin formar encharcamientos innecesarios y contraproducentes. Un riego bien dimensionado nos permite ahorrar en nuestra factura de agua y, lo más importante, no desperdiciar tan apreciado líquido.


Conservar la estructura del suelo y los nutrientes

Regar con manguera puede provocar que caiga demasiada agua en el suelo y que los nutrientes sean arrastrados por la escorrentía del agua, dejando las plantas con menos nutrientes disponibles. El riego con manguera también puede favorecer la compactación del terreno, cosa poco deseable. Los goteros y los aspersores producen gotas más pequeñas, lo que ayuda a preservar los nutrientes y a reducir la compactación del suelo.


Prevenir enfermedades y malezas

Los sistemas de riego por goteo dirigen el agua específicamente al cepellón de cada planta, en lugar de rociar todo el jardín mojando hojas, flores y todo el terreno circundante. Como resultado, las semillas de malezas donde no cae el agua no pueden germinar y tendrás menos trabajo de deshierbe. Puesto que el agua no moja las hojas ni las flores, hay menor posibilidad de que aparezcan enfermedades causadas por hongos.



2. Sistemas de riego para plantas de interior


Picos de terracota

Los picos o pinchos de terracota son pequeños depósitos de agua fabricados en terracota u otro material poroso que proporcionan agua a la planta por capilaridad. El pico se clava en el sustrato de la maceta y conforme el sustrato se seca le proporciona agua desde un depósito al que está conectado. Los hay de varios tipos: algunos tienen una boca ancha en la que encaja una botella, otros se conectan mediante un tubo de plástico a un depósito cercano.




Globos de riego

Los globos de riego tienen formas originales y decorativas. Se trata de esferas de vidrio con una punta hueca que se clava en la tierra de la maceta. El globo se llena con agua, se inserta en el sustrato, y conforme la tierra se seca va absorbiendo agua del globo.

Hay globos esféricos lisos y globos con formas de animales como caracoles, ranas, etc. Puesto que la capacidad de agua es bastante limitada, las macetas grandes pueden necesitar más de un globo.




Sistema de auto-riego para macetas

Consiste en un depósito discreto que se entierra en la maceta y que proporciona humedad continua al sustrato. Es muy fácil de instalar, no necesita pilas ni conexiones, tan solo hay que sacar parte del sustrato e introducir el depósito dejando la boca de llenado (por la que se introduce el agua) al exterior. Por su forma y flexibilidad se adapta muy bien a la maceta. El depósito proporciona agua a la planta durante 4 semanas aproximadamente.




Macetas con auto-riego

Es un tipo de maceta especial que consta de dos depósitos: uno superior, para el sustrato y la planta, y otra inferior para el agua de riego. La parte superior suele tener una o dos mechas de absorción que conectan ambos depósitos y transportan el agua que la planta necesita para mantenerse hidratada.

Estas macetas suelen estar fabricadas en materiales plásticos o resinas, ya que deben ser impermeables. Existen diversos modelos con tamaños, formas y colores diferentes. En casa tenemos unas macetas de este estilo y funcionan muy bien, incluso en el exterior.




Sistemas de riego por goteo en interiores

Asociamos la idea de regar mediante goteros a los jardines y terrazas al aire libre, pero este sistema automático de riego también sirve para las plantas de interior. La verdad es que no es un sistema muy funcional si tenemos las plantas dispersas por casa y además, no resulta muy estético ver los tubos de riego que van del depósito a la maceta; pero puede ser útil en periodos de vacaciones. Podemos dejar nuestras macetas agrupadas en el balcón o en una galería y allí conectar el sistema para que riegue mientras estamos fuera.


No importa que no haya un grifo en el lugar donde pongamos las macetas. Hay sistemas de riego por goteo independientes que incorporan un depósito de hasta 20 litros de agua. Un programador permite ajustar los días de riego y la cantidad de agua que debe dispensar a las plantas.



3. Sistemas de riego automático para exteriores

Los sistemas de riego automático para jardines constan de un programador que permite determinar el horario de riegos y unas tuberías con salidas de agua que transportan el líquido y lo distribuyen entre las plantas. Todos los sistemas siguen el mismo esquema, pero su configuración depende de de las características de cada jardín.


Programador de grifo

Son temporizadores que se acoplan a un grifo y permiten planificar el riego especificando días, horas y duración de cada riego. Los más sencillos funcionan con pilas, pero también los hay que se pueden conectar a la corriente eléctrica de casa. Son eficaces en jardines pequeños donde solo hay una o dos zonas de riego, como el nuestro, por ejemplo. En nuestro jardín tenemos una zona de aspersión, para el césped, y otra de goteo, para los arbustos. Tiene dos salidas conectadas cada una a su circuito de tuberías correspondiente. Cada zona se programa de manera independiente, lo que permite especificar un horario y duración diferente.

Programador de grifo para jardín


Programador de electroválvulas

Son programadores más sofisticados que se conectan a electroválvulas, unos dispositivos que por medio de un electroimán, regulan el caudal de agua. Cada electroválvula se instala entre la entrada de agua y una salida de riego. Se suelen instalar en jardines grandes que necesitan dos, tres o más zonas de riego distintas. Por ejemplo: una zona de césped, otra de plantas y otra de setos.

El programador de riego Hozelock, cuando llega la hora de comenzar a regar, envía una señal eléctrica a la electroválvula para que se abra y el agua comience a salir. Al finalizar el tiempo de riego, envía una señal de cierre para que la electroválvula se cierre y detenga el suministro de agua.

En casa también tuvimos el sistema de electroválvulas hasta el año pasado. Cuando instalamos el sistema de riego, hace ya muchos años, no existían programadores de grifo con más de una salida y tuvimos que optar por éste otro sistema. Personalmente opino que el sistema de grifo es mucho más manejable que el de electroválvulas y es el que yo recomiendo para un jardín con una o dos zonas de riego. Creo que en la actualidad los hay incluso con más salidas.



Tipos de salida del agua de riego

Con independencia del tipo de programador que instalemos, también tenemos diferentes dispositivos de salida del agua que permiten aplicar tipos de riego distintos. No se riega de igual manera un prado de césped que un bancal de flores, por poner un ejemplo. Al césped le conviene un riego tipo lluvia para que el agua llegue de forma uniforme a toda la superficie del terreno. En los bancales de plantas lo ideal es que el agua caiga lentamente, gota a gota, junto al cepellón de cada ejemplar.


Aspersores

Existen muchos tipos de aspersores, pero los que nos interesan son los de paisajismo o jardinería que se utilizan para regar las praderas de cesped. Se trata de unos emisores que se conectan al circuito de riego y lanzan el agua pulverizada sobre la superficie del terreno a distancias que pueden superar los 5 metros. Estos mecanismos expulsan un chorro de agua lineal y realizan un movimiento circular para mojar toda la superficie posible. Existen aspersores emergentes, que como su nombre indica, emergen del suelo para realizar el riego por efecto de la presión del agua. Cuando el caudal se detiene, la boquilla de aspersión desciende y queda oculta. Otro tipo de aspersores son los fijos, pero su uso actual se restringe a la agricultura. En este tipo de aspersores la boquilla siempre está fija sobre la superficie y puede suponer riesgo de caídas.


Difusores

El disfusor es un artilugio similar al aspersor pero en lugar de lanzar un chorro de agua a la vez que gira, el difusor lanza el agua en forma de abanico sin hacer ningún tipo de movimiento. Son más apropiados para jardines pequeños o con recovecos a los que no llega el aspersor. También es recomendable su uso cuando no se dispone de una presión de agua alta.



Manguera de exudación

Consiste en una manguera porosa que exuda agua por toda su superficie y genera un suave caudal de agua alrededor de toda su circunferencia. Este sistema tiene considerables ventajas a la hora de regar. El riego lento y en la base de las plantas permite que el aprovechamiento de agua sea el máximo ya que no se producen encharcamientos y la evaporación es mínima. Estas mangueras están fabricadas de poliester tejido, un material resistente y duradero.


Goteo

El riego por goteo consiste en un circuito de tubos de pvc que se instalan sobre el suelo, recorriendo la zona de las plantas. En la base de cada arbusto se pincha un pequeño emisor de agua que se llama gotero. El agua que sale del gotero se infiltra en el terreno regando directamente la zona de las raíces. Hay goteros de diferentes tipos pero consideramos que los más eficientes son dos: los  autocompesantes, que mantienen el caudal de agua constante aunque varíe la presión, y los regulables, que permiten ajustar el caudal de agua que emiten. Este último permiten incrementar o disminuir la cantidad de agua que proporcionamos a cada planta según sus necesidades.


Jardineras con auto-riego

Son contenedores similares a las macetas con auto-riego de interior pero tienen un sistema de desagüe que facilita el drenaje del exceso de agua. Si a causa de las lluvias u otra causa, el contenedor se llena en exceso, el sistema permite la salida del agua para que las raíces no permanezcan encharcadas.

1 comentarios

  1. Magnífico post, Mónica, muy completo!
    Yo dispongo del sistema por aspersión sólo para la zona del césped, pero como el agua contiene mucha cal se atasca muy a menudo y es una lata, al final ya no lo utilizamos.
    Un beso grande.

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