5 herbicidas caseros para acabar con las malas hierbas de una forma natural


¿Nunca os ha pasado que plantáis una planta con toda la ilusión del mundo en el jardín y al cabo de un tiempo os dais cuenta de que ha sido un error? A nosotras sí, probablemente debido al tamaño de nuestro jardín. En un jardín pequeño hay que tener mucho cuidado con el tamaño final de un arbusto porque puede que el primer y segundo año se vea fantástico y al tercer, cuando la planta comienza a mostrar su verdadera envergadura, descubres que abarca más espacio del deseado.


Y eso no es todo, si como fue nuestro caso se trata de un arbusto vigoroso y resistente que no se resigna a desaparecer, eliminarlo se convierte en una batalla que puede durar años. Nosotras plantamos una altea en una zona de la rocalla donde pensamos que no se haría grande. Todo lo que tuvimos antes en ese lugar no creció demasiado, entre las rocas no prosperaban las raíces y consecuentemente, tampoco la parte aérea. Pero parece ser que la altea (Hibiscus siriacus) consiguió extender la raíz con fuerza entre las rocas y encontrar tierra donde desarrollarla bien, y las ramas comenzaron a crecer con ganas. Se hizo enorme y asfixiaba todo lo que crecía alrededor.

Intentamos mantenerla con podas pero su vigor excedía todo control. Al final decidimos eliminarla. Lo que ocurrió después y sigue ocurriendo es que, año tras año, de las raíces brotaban nuevas ramas. Es una lucha continua, y aunque me da pena no dejarla crecer a su aire, no tengo más remedio que acabar con ella si no quiero que ella acabe con el jardín.


Nuestro método fue empezar por arrancar la planta y todas las raíces. Al año siguiente, la altea rebrotó. Lo descubrimos a la vuelta de vacaciones y ya tenía ramas de más de metro y medio de altura. Evidentemente se trata de un arbusto muy vigoroso. De nuevo arrancamos todo lo que pudimos, pero a la siguiente primavera volvieron a asomar nuevos brotes

A pesar de que estamos en contra de los productos químicos sintéticos, no vimos más salida que buscar un herbicida. Este verano lo he aplicado, con muchísimo cuidado de que solo afecte al arbusto en cuestión y usando guantes y mascarilla. He echado muy poquito y al cabo de una semana se notan los síntomas. Las hojas comienzan a arrugarse y amarillear como si estuvieran marchitándose. Por el momento parece efectivo, pero no estoy contenta del todo con este método.

Preferiría utilizar algún herbicida orgánico por cuestiones de salubridad y cuidado del medio ambiente. Leyendo diversos blogs y revistas online he dado con algunas recetas, pero no sé si funcionarán, sobre todo por el vigor con que brota la planta. Pero algunas me han parecido interesantes, creo que probar no perdemos nada.

Cajún hervido


Cajún es un condimento propio de la gastronomía del mismo nombre. Es típica del sur del estado de Luisiana (donde doy fe que se cocina muy picante) y es una mezcla de pimentón, pimienta, ajo, cebolla, tomillo, orégano, cayena y sal. Todo ello molido. Al margen de la utilidad culinaria, el caldo resultante de cocer esta mezcla parece que es un herbicida fantástico

Esta idea es de Luana M. en  thriftyfun. Pero ella ha ido más allá y ha probado a utilizar otros desechos de la cocina para usarlos en el jardín. También utiliza el caldo de hervir marisco y el vinagre de los encurtidos para acabar con las malas hierbas del jardín.

Vinagre blanco y sal

Otra jardinera que escribe en la misma página, Jess, comparte una receta en la que los componentes son vinagre blanco y sal. Con la mezcla de un galón (3,7 litros) de vinagre y media taza de sal pulveriza sobre las hierbas que quiere eliminar. La sal, en grandes cantidades, acaba con cualquier tipo de vegetación y el vinagre altera el pH, dificultando el crecimiento. Este herbicida casero puede eliminar la vegetación cercana al área de aplicación, por lo que hay que aplicarlo con cuidado. 

Yo no soy una experta, pero tengo entendido que la sal y el ácido acético del vinagre pueden dejar la tierra yerma durante mucho tiempo. Quizás sea un método natural, pero no realmente ecológico, ya que pueden pasar meses o años hasta que en esa zona vuelva a crecer año. Esto hay que tenerlo en cuenta. Podría servir si solo aplicamos la mezcla a la planta, quizás con un pincel. No es una afirmación, tan solo una pregunta que lanzo por si alguien me quisiera contestar.

Vodka y jabón 


La idea de Mónica la encontré en la misma web que la anterior y me hizo gracia. Ella utiliza un pulverizador lleno de vodka para acabar con las hierbas no deseadas. Para las malezas más resistentes añade un poco de detergente lavavajillas. Imagino que el agente activo en este caso es el alcohol del vodka.

Agua hirviendo


Según la experiencia que comparte Kelly H., basta con empapar las malas hierbas con agua hirviendo para acabar con ellas. Nunca se me ocurrió, ¿realmente será tan fácil?

Cáscaras de cacahuete


Rosa es una enamorada de la vida silvestre y le gusta dejar cacahuetes a las ardillas que rondan por su propiedad. Ella recoge las cáscaras que los animalitos dejan después de comerse el maní y las echa en la base de sus plantas, de este modo crea un acolchado natural que evita el crecimiento de las malas hierbas, mantiene caliente el suelo en invierno y evita la evaporación del agua en verano. En este caso es un herbicida preventivo.

No sé si conocías estos preparados contra las malas hierbas del jardín o si tienes tu propia receta. Si tienes algo que objetar o una solución interesante nos encantará que la compartas.

5 comentarios

  1. Hola Mónica, no deja de ser una labor algo ardua cuando se quiere eliminar un arbusto y no podemos entrecavar bien alrededor del mismo porque existen otras plantas. En una ocasión me ocurrió y te comentaré mi experiencia. Tampoco soy de los que guste utilizar herbicidas pero muchas veces nos vemos en esa tesitura y no tenemos más remedio que recurrir a él.
    En mi caso pode todo el arbusto que realmente era un pequeño árbol dejando solamente su tronco principal unos diez centímetros de tronco, a continuación con un cuchillo bien afilado quite toda su corteza del tronco limpiando bien el mismo y profundice lo que pude en suelo, acto seguido con un pincel brocha empape todo ese tronco de herbicida sin rebajar, repitiendo esa operación durante una semana y repitiendo de nuevo al mes siguiente así fue como conseguí eliminar el arbusto árbol que salió salvaje entre un pequeño seto y no podía eliminar de ninguna de las maneras cada vez sus brotes eran más vigorosos y potentes.
    Un fuerte abrazo

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  2. Mónica, se me pasó decirte que en tu caso tendrás que untar cada brote nuevo que te aparezca por cualquier zona.
    Un abrazo

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  3. Muy interesante este post, Mónica y también lo que ha comentado Juan. Conozco el sistema del vinagre y la sal, pero no los otros que comentas, el agua hirviendo me resulta realmente curioso y no sé si podría ser tan efectivo como los demás. Otro sistema es aplicar lejía, pero es algo que también es muy agresivo con el terreno.
    En fin, es todo un dilema eso de librarse de las malas hierbas!
    Muchos besos.

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  4. Las malas hierbas son un comedero de cabeza y lo que se comenta en tu post me parecen buyenas ideas a probar aunque algunas de ellas muy curiosas,..jejeje,...pero si son efectivas a delante.
    Besos.

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  5. Hola Monica, buenas ideas que desconocía. Y o no uso herbicidas porque son demasiado contaminantes y así esta mi jardín siempre acompañado de malas hierbas jajaja, menos mal que no se quejan unas de otras. Un besin grande.

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