Cómo plantar el césped natural: paso a paso y consejos


Cuando vives en una casa con terreno para hacer un jardín, generalmente quieres dedicar un espacio para tener un buen césped natural. Una pradera fresca es un lugar de vida y recreo, para niños o amigos, y también un lugar de descanso. Si vas a plantar césped tienes dos opciones: puedes llamar a un profesional que se encargue de hacerlo o plantar el césped tú mismo.

En el segundo caso, lo primero que debe hacer para sembrar césped es establecer un calendario. Transcurrirá un tiempo medio de dos meses entre el comienzo del proyecto y el primer corte, a veces menos. Todo depende de cuánto tardes en preparar el suelo y lo rápido que salgan las hojas de hierba. En general, es aconsejable sembrar césped en primavera u otoño, cuando las temperaturas son ideales y las condiciones climáticas son buenas.



Cómo se siembra el césped natural

Si estás pensando sembrar tú mismo el césped de tu jardín, debes completar los 4 pasos siguientes:

  1. Preparar el proyecto: Calcular la superficie de césped que deseamos cubrir y elegir el tipo de césped que queremos plantar dependiendo del uso que vayamos a darle.
  2. Preparar el suelo: El terreno no debe tener malas hierbas, debe estar plano, suelto y enriquecido con minerales y nutrientes.
  3. Sembrar las semillas: A mano o usando un esparcidor, esparcir las semillas sobre el terreno.
  4. Controlar la humedad del suelo: Se debe mantener el sustrato húmedo regando cuando sea precioso hasta que las semillas germinen y crezcan lo suficiente. 
Sembrar tu propia pradera de hierba natural no es una faena complicada pero, para conseguir un resultado óptimo, te recomiendo no saltarte ninguna de las tareas mencionadas. Sigue leyendo, más adelante las encontrarás bien detalladas.


Cuándo se debe sembrar el césped

Entre el momento en que sembramos la hierba y el momento en que asoman las primera plantitas transcurre una semana aproximadamente. Al mes ya se aprecia una joven alfombra verde todavía delicada. Durante este período, las hierbas recién nacidas son muy frágiles: necesitan humedad constante, no tienen capacidad de competir con las malas hierbas y son muy sensibles a los cambios climáticos ( sequía , heladas, etc.).

Al sembrar el pasto, evitaremos someter a la hierba joven a estas condiciones extremas. Por eso, sembraremos el césped durante las estaciones de primavera u otoño. En primavera, las heladas han terminado y las olas de calor del verano aún están lejos. En otoño sucede justo al revés, ha pasado el calor extremo y todavía queda tiempo antes de que lleguen las heladas. Hay quien prefiere hacerlo en otoño porque hay menos competencia entre la hierba y las malezas. La tierra, después del verano, está caliente y ayuda al crecimiento del césped.

Por lo tanto, podemos concluir que la mejor época para plantar césped va de mediados de marzo a mediados de mayo, o de finales de agosto a finales de octubre (con preferencia en este segundo período). Esta es una regla general pero nada impide, si el clima lo permite, desviarse un poco. En la región mediterránea, por ejemplo, puedes sembrar tu césped en invierno, mientras que en el norte de España se puede hacer en verano.


Los 4 pasos para sembrar el césped

Preparar tu proyecto

Antes de ir de cabeza a comprar las semillas o el equipo hay algunos preliminares que debes hacer como pensar en el futuro uso de la pradera, tomar medidas del terreno o planificar el trabajo. El siguiente es el detalle del proceso:

Piensa en el uso futuro de tu césped. El césped se puede clasificar en tres grandes familias:

  1. Deporte y juegos: especies de hierba resistentes al desgarro
  2. Ornamental fino: hierbas frágiles pero muy bonitas
  3. Relajación y disfrute: intermedio entre las dos familias anteriores

Si planeamos jugar al fútbol con nuestros hijos, debemos elegir un césped para deporte y juegos, mientras que si queremos tener un césped inglés, elegiremos uno ornamental. También hay mezclas (cada césped en realidad está compuesto de varios tipos de gramíneas) para zonas de sombra.

Marca los límites de la zona de hierba que deseas y calcula la superficie que tienes que cubrir con semilla. En los paquetes de semillas está indicada la superficie que puedes cubrir con el contenido que lleva y la cantidad que debes esparcir por metro cuadrado.

Haz un calendario

Calcula que pasarán seis semanas, como mucho, desde la siembra hasta el primer corte. Durante este tiempo, debes controlar la humedad del suelo, las malas hierbas, etc. Si planeas irte de vacaciones, si hay restricciones de agua en tu zona o si las condiciones climáticas son difíciles (heladas, olas de calor, chaparrones, vientos fuertes, etc.), es mejor evitar la siembra. Como hemos comentado antes, el mejor momento para sembrar es a principios del otoño.

Prepara el suelo

Antes de plantar el césped, el suelo debe estar listo para recibir las semillas. Hay algunas tareas que hacer antes de sembrar: limpiar la tierra de piedras y malezas, modificar el suelo para que su textura y fertilidad sean óptimos, y alisarlo si tiene desniveles.

Estas tareas generalmente se realizan unas semanas antes de sembrar las semillas de hierba. Pero si planeas plantar el césped en primavera, también puede preparar el suelo a fines del otoño del año anterior, en octubre y noviembre.

Limpieza del suelo 

Esta operación tiene como objetivo eliminar todos los elementos extraños del suelo. Si ya hay un césped existente o hierbas creciendo de manera anárquica, comenzaremos por cortarlo muy corto. Podemos hacer varias pasadas de segadora si las hierbas están demasiado altas. Lo ideal es que al final de la operación, el césped tenga solo unos centímetros. 

El siguiente paso será arar el suelo moviendo la tierra hasta una profundidad de unos 20 centímetros. En una superficie pequeña (menos de 100 metros cuadrados) se puede hacer con pala o azada, pero en superficies mayores necesitaremos terrenos más grandes, necesitarás usar un tractor o una motoazada (esta máquina se puede alquilar). Después de este arado aparecerán piedras, raíces y malas hierbas que debes eliminar meticulosamente.

Por último deja descansar la tierra durante varias semanas. Las semillas de hierbas no deseadas que todavía queden en el terreno germinarán y será sencillo eliminarlas.

Mejora del suelo 

Después de remover la tierra, es buen momento para agregar la enmienda que el suelo necesite. Buenas enmiendas son, por ejemplo: compost, estiércol, recebo, etc. Con estos productos vamos a enriquecer la tierra en nutrientes (microelementos y minerales) a la vez que modificamos un poco la estructura de su suelo para que sea adecuado cuando se plante el césped. 

Si después de medir el pH , notamos que el suelo es demasiado ácido, podemos agregarle cal para hacerlo más neutro. Si tiene demasiada arcilla y resulta demasiado compacto, agregar arena lo hará más liviano y suelto.

Instalación de un sistema de riego enterrado 

Este paso, opcional pero muy recomendable en climas secos, debe hacerse ahora. La tierra está suelta y el trabajo de enterrar los tubos es más sencillo. Una vez que se haya plantado el césped, el trabajo será más costoso y además, destruirás buena parte de la hierba.

Nivelar el suelo 

El último paso es conseguir que la superficie del terreno quede plana y homogénea. Comenzaremos por rellenar cualquier pequeño hoyo y desmenuzar los terrones de tierra que encontremos. A continuación, refinamos con un rastrillo de modo que la tierra quede bien lisa. Al pasar el rastrillo es probable que todavía salgan piedras, elimina todas las que te sea posible. Por último pasaremos un rodillo de césped cuya función es apisonar la tierra para compactarla ligeramente.

Sembrar la hierba  

Antes de comenzar conviene tener ciertas precauciones: 

  • Elige un día sin viento y sin lluvia para sembrar el césped.
  • Utiliza zapatos planos y sin tacos, para no dejar marcas en el suelo.
  • Antes de esparcir las semillas raspa la superficie del terreno con un rastrillo de césped. Con esto harás pequeños surcos donde las semillas pueden a alojarse y evitar que el aire las disperse.
  • Durante la siembra mezcla bien las semillas dentro de la bolsa. Debes saber que un paquete de semillas de césped contiene varias variedades de hierbas diferentes. Esto permite tener prados más saludables, adaptados a distintas situaciones y más resistentes a enfermedades. En la mezcla hay semillas de diferentes tamaños y pesos, las más pesadas pueden acabar en el fondo de la bolsa. Debes agitar el contenido con delicadeza conforme tomas las semillas para sacar cantidades homogéneas.

Existen dos técnicas para sembrar el césped:

  • A mano
  • Con sembradora, una máquina sencilla que esparce el césped de forma automática
Para sembrar a mano debes marcar filas o cuadrados en el terreno y centrarte cada vez en un área específica. Coge con una mano un cubo donde llevarás las semillas y con la otra ve tomando puñados y esparce la semillas mientras caminas a un ritmo constante. Mantener el mismo ritmo es la garantía de conseguir un césped homogéneo. Sigue las instrucciones del paquete de semillas en cuanto a la cantidad que debes esparcir por metro cuadrado. Puedes aumentar un poco la dosis en lugares muy transitados para que la hierba crezca más densa. Por ejemplo, si el paquete indica 50 gramos por metro cuadrado, puedes poner 60 en zonas por las que se van a pisar con frecuencia.

Para sembrar con una sembradora, simplemente tiene que caminar por el suelo con esta máquina haciendo franjas. La sembradora es un carrito que esparce las semillas mientras avanzas, solo debes cuidar que no se superpongan las líneas ni queden demasiado separadas para evitar zonas demasiado densas ni dejar huecos. 

Después de sembrar el césped, rastrilla suavemente para enterrar las semillas y cubre con sustrato. Por último, pasa el rodillo para que todas las semillas queden en contacto con el suelo.


Qué hacer después de sembrar el césped

Acabas de esparcir las semillas, ahora tienen que germinar para que la hierba prospere. Para eso es necesario mantener la tierra ligeramente húmeda hasta la primera siega. Esto suele llegar un mes después de la siembra, aproximadamente.

Si no llueve, tendrás que regar el suelo con frecuencia y en pequeñas cantidades, con una lluvia fina. La presión del agua no debe ser fuerte para evitar que el agua desplace las semillas.  Cuando el césped esté establecido, a partir del segundo año, cuando riegues el césped en verano, ya no habrá que hacerlo así; será mejor regar con poca frecuencia y en grandes cantidades, para que se desarrollen las raíces de las hierbas. Pero por ahora, debes mantener la tierra ligeramente húmeda, y por lo tanto, riega todos los días.

Las primeras hierbas aparecerán, probablemente, a los 5 días, y la totalidad habrá asomado después de cuatro semanas. Si en este periodo aparecen malas hierbas, debes arrancarlas. También conviene pasar el rodillo cuando las plantitas alcancen los 5 centímetros de altura, así quedarán bien anclados al suelo.

El primer corte se hace cuando la hierba mide entre 8 y 10 centímetros de alto. Ajuste la altura de corte de la segadora a unos centímetros y pasa la máquina por la pradera. Después de cortar, pasa el rodillo una última vez para ayudar a las semillas que queden por germinar.


Últimos consejos

Tras la primera siega se puede considerar que el césped está completamente establecido. A partir de ahora se deben aplicar los cuidados generales del césped para mantener la hierba saludable y un césped denso. Si al cabo de unos años, las malas hierbas invaden parte de la tierra, aparecen calvas o una zona de césped se estropea, no dude en resembrar de nuevo aunque sea parcialmente. Aplica la zona afectada el proceso que hemos descrito en este artículo, desde el principio. Esto evitará que el problema se extienda por toda la pradera y conseguirás un césped hermoso y saludable mucho más tiempo.

Y ya lo último: si no te sientes capaz de hacer todo este proceso correctamente, considera pedir presupuesto a un jardinero. Los profesionales cuentan con experiencia en la aplicación de la técnica y saben conseguir buenos resultados. En mi primera siembra ni lo dudé, la hizo un jardinero mientras yo observaba. Las siguientes ya fui capaz de hacerlo yo sola.

2 comentarios

  1. Un gran artículo, muy didáctico y bien redactado. Como siempre, Mónica, tus pots son de gran utilidad en jardinería.
    Un beso enorme, guapa!

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  2. Gracias, Montse.
    Un abrazo muy fuerte!

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