Cómo plantar y cultivar las rosas


Cultivar rosas bonitas y aromáticas es el sueño de casi todos los jardineros. ¿Te gustaría convertirte en un especialista en rosas? Las rosas, símbolos de amor y belleza, crecen en la naturaleza y en los jardines desde hace miles de años. Es importante elegir variedades que vayan bien en tu zona para tener flores hermosas, y saber mantenerlas para que florezcan temporada tras temporada. Sigue leyendo para aprender a cuidar las rosas.



Las rosas

Hay plantas muy fáciles de cuidar, otras son más delicadas. Los rosales tienen fama de ser plantas exigentes, pero en realidad no son tan complicadas como parece. Es cierto que son propensas a enfermar si no se cuidan debidamente, pero muchas de las enfermedades o plagas de las rosas se pueden prevenir con los cuidados oportunos. Un rosal sano, alimentado y bien cuidado será mucho más resistente que otro al que le falta agua, alimento o una poda correcta.

Bajo el género botánico Rosa se agrupan cerca de cien especies distintas de arbustos espinosos y preciadas flores originarias, en su gran mayoría, de Asia, y en menor número de Europa, América del Norte y norte de Africa. Las flores de la mayoría de las especies tienen cinco pétalos, salvo Rosa sericea que solo tiene cuatro. A partir de estas especies, por hibridación se han conseguido hasta la fecha, más de 35.000 cultivares de rosas diferentes. Este número es claro indicador de lo populares que han sido y son las rosas a lo largo de la historia.

El rosal es una de las plantas más utilizadas en jardinería, las rosas son las flores cortadas más vendidas y con su aceite esencial se elaboran multitud de productos cosméticos, medicinales y gastronómicos.  Cada día aparecen nuevas variedades con las que los cultivadores buscan flores con mayor número de pétalos, más bellas, olorosas y resistentes.


Historia y curiosidades de las rosas

En algún sitio he leído que existen fósiles de flores que pudieran ser rosas con más de 35 millones de años de antigüedad y que los primeros indicios del uso de la rosa como planta ornamental aparecen en un fresco del palacio real de Cnossos, en Creta, que data del siglo XVI a.C. En este fresco, tan solo se distinguen hojas y flores que los historiadores se atreven a decir que pueden ser rosas. Lo cierto es que todo esto se supone, pero no existen evidencias tangibles.

La primera rosa, como ornamento, aparece en el Trono Ludovisi, un bajorrelieve griego del siglo V a.C., donde aparece una escena de la diosa Afrodita saliendo del agua. En la parte más baja de la tabla de mármol hay grabada una flor que, por la forma de los pétalos, los historiadores interpretan que se trata de una rosa gallica. La mitología clásica atribuye el origen de esta rosa a Afrodita, diosa del amor, quien puso a prueba su poder creando una rosa blanca con la espuma del mar.

Las primeras rosas llegaron a Europa entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, entre ellos R. semperflorens y R. indica var fragans (R. chinensis). Los cultivadores comenzaron a trabajar con ellas de inmediato haciendo cruces y produciendo variedades nuevas. Todos estos rosales conocidos y creados antes de 1867 forman parte de los llamados rosales antiguos. Ese año, el rosalista Jean-Baptista Andre Guillot creó la primera rosa moderna: "La France", un híbrido de té muy oloroso y de larga floración, distinta en tamaño y características a las rosas que había hasta entonces.

Ecuador, gracias a su clima particular, es el principal productor de rosas del mundo. Desde Ecuador se exportan rosas a todo el mundo: Estados Unidos, China, Brasil, Holanda y muchos otros países europeos. Yo, personalmente, adoro las Rosas Inglesas, una tipo especial de rosas creadas por el británico David Austin que aúnan el encanto y aroma de las rosas antiguas con las buenas propiedades de las rosas modernas.

Los rosales son arbustos muy longevos, un ejemplar puede vivir durante muchos años. Al rosal más viejo del mundo - el llamado "Rosal milenario" (Thousand-year Rose) que crece encaramado a una de las fachadas de la catedral de Hildesheim - los científicos le atribuyen una edad que supera los 700 años.

La rosa es una flor cargada de simbolismo y ha sido utilizada como emblema en multitud de ocasiones. Fue el símbolo de las dos dinastías inglesas que se enfrentaron en la conocida como la "Guerra de las dos rosas": la Casa de Lancaster portaba una rosa roja en su emblema, mientras que la de York lucía una rosa blanca en su estandarte. También la rosa es el símbolo de socialismo democrático: una mano que levanta una rosa roja en honor a Rosa Luxemburgo, líder del movimiento socialdemócrata en el siglo XIX.

Las rosas son las flores más regaladas y cada color tiene un significado. Las rosas rojas simbolizan el amor y la pasión, el rosa es para la gratitud y la admiración, blanco indica pureza e inocencia, el amarillo amistad, etc.


Reproducir las rosas

Los rosales se pueden reproducir por semillas, pero este método no es sencillo y puede suponer todo un reto. Mucho más sencillo es conseguir que un esqueje de rosal enraíce y de ese modo conseguir una planta idéntica a la madre. Los esquejes o estacas de rosal son trozos de una rama, pueden ser cortadas específicamente para conseguir multiplicar el rosal o aprovechadas de los restos de una poda.

Multiplicación de rosales por esqueje

Es la manera más fácil y rápida de conseguir nuevos rosales y se puede llevar a cabo en primavera o en otoño. Mi experiencia es poca, lo he intentado varias veces y solo lo conseguí una. Pero la teoría es la siguiente y si lo haces bien te llevarás una grata sorpresa.

  • Elige una rama semimadura, esas que todavía tienen color verde pero se nota que comienzan a lignificar, y como mínimo del grosor de un lápiz. Necesitarás una longitud de entre 15 y 20 centímetros y es muy importante que el trozo que cortes contenga alguna yema.
  • El corte de la base del esqueje hazlo plano, pero por encima de la yema corta en bisel.
  • Prepara una maceta con sustrato que drene bien (puedes mezclar 60% compost y 40% arena) y riega en abundancia para que la tierra esté húmeda al poner el esqueje.
  • Impregna la base de la estaca del rosal con hormonas de enraizamiento, es un producto que protege el tejido vegetal para que no se pudra hasta que enraíce y sea capaz de defenderse él solo. Las posibilidades de éxito aumentan considerablemente.
  • Clava el esqueje en la tierra introduciendo una tercera parte de la longitud total. Debes mantenerlo en un lugar protegido del sol directo y temperaturas extremas, bien ventilado y humedeciendo la tierra para que no llegue a secarse.
  • El tiempo que tarda un esqueje de rosal en enraizar es muy relativo según las características del rosal, el clima, el suelo, etc. Pero los rosales son lentos en echar raíces y pueden tardar hasta dos y tres meses.

Reproducción de rosas a partir de semillas

Las semillas de las rosas están dentro de unas cápsulas, generalmente rojas, que las flores producen cuando están polinizadas y maduran. Son los escaramujos que en su interior contienen una numerosa cantidad de semillas. Es muy posible que las plantas que nazcan de las semillas no sean iguales a las plantas madre. 

  • Recoge los escaramujos en invierno, antes de que se sequen demasiado, y extrae las semillas de su interior. Elimina toda la pulpa que puedan tener adherida.
  • Para evitar que se forme moho durante el proceso de germinación, espolvorea sobre las simientes un poco de polvo antifúngico. Otra método es sumergir las semillas en agua oxigenada rebajada con agua normal. Añade tres cucharadas de agua oxigenada a un vaso de agua y deja las semillas dentro durante una hora.
  • Introduce en una bolsa de plástico fibra de coco humedecida con las semillas (si no tienes fibra de coco puedes poner las semillas entre dos hojas de papel absorbente húmedo) y mete el paquete en frigorífico. Este proceso se denomina estratificación, las semillas deben pasar por un ambiente frío y húmedo para brotar. Debes vigilar que el coco (o papel) se mantenga húmedo añadiendo unas gotas de agua si es necesario.  Las semillas pueden tardar semanas en brotar. Si las introdujiste en otoño, germinarán entre el invierno y la primavera siguientes.
  • Cuando la semilla rompa su envoltura y aparezcan las primeras hojitas (los cotiledones) ya se pueden pasar a una bandeja de alveolos con sustrato. Elije un sustrato bueno, para rosales o semilleros. 
  • Si tu clima es fresco puedes dejar las plántulas a la intemperie. En climas cálidos hay que buscar un lugar sombreado y fresco para que las plantas no se sequen. Riega con cuidado periódicamente y cuando las raíces llenen los alveolos, transplanta a macetas individuales.

Cuidados de las rosas

Suelo

Las rosas prefieren un suelo arcilloso, rico y que drene bien. No les gusta tener sus raíces en un lugar encharcado, pero tampoco conviene que se seque por completo. La tierra debe estar suelta y húmeda. En el mercado venden sustratos específicos para rosales con una composición adecuada, pero si quieres preparar tu propia mezcla las proporciones adecuadas son: un tercio de arcilla, un tercio de arena gruesa y un tercio de materia orgánica descompuesta.

Si la tierra de tu jardín está muy compacta porque contiene mucha arcilla puedes mejorarla añadiendo arena y compost que le darán una textura más ligera para que las raíces de las rosas puedan respirar mejor.

Si el suelo es muy arenoso puedes mejorarlo añadiendo sustrato universal y compost. El resultado será una tierra muy orgánica, con buen dernaje y rica en nutriente. Pero las tierras muy orgánicas suelen ser bastante ácidas y quizás necesites añadir un poco de cal para subir el nivel de pH.

Luz 

Los rosales necesitan sol directo para florecer, la regla general dice que seis horas o más. Pero como toda regla, tiene sus excepciones. El clima, la fuerza del sol, las horas del día en que reciben la luz, si el rosal está en maceta o en el suelo, etc. También los colores y la duración de las flores se pueden ver afectadas por la ubicación que destinemos al rosal.

Riego

Las rosas necesitan un suelo suelto y húmedo, que no esté encharcado pero tampoco seco por completo. Lo más apropiado es regar un par de veces por semana con un riego lento y profundo. Es mejor hacerlo así que regar todos los días de manera superficial. Las raíces de las rosas crecen en profundidad y es allí donde necesitan encontrar agua. Un buen método de riego es abrir la manguera un poco, que salga solo un hilo de agua, y dejar que fluya sobre la base del arbusto durante media hora. Es mejor hacerlo al amanecer para evitar que en el suelo, caliente en verano, se formen hongos.

Fertilizante

Les vendrá muy bien que a finales de invierno esparzamos una capa de abono orgánico sobre la tierra. El estiércol de caballo maduro es ideal para que los rosales comiencen con buen pie la temporada cuando despierten en primavera. Durante la primavera agradecerán un aporte extra cada quince días y en verano cada mes. Las rosas son plantas muy voraces que consumen muchos nutrientes. Con un buen plan de abonado nuestros rosales crecerán sanos y darán bonitas rosas.

Plagas y enfermedades

Este es el tema más delicado en el cuidado de los rosales, al menos para mi. No me parece tan problemático el ataque de los insectos como el de los hongos, aunque esto puede deberse a lo extremadamente cálida que es mi región. La mezcla de calor y humedad de la primavera son el cóctel perfecto para oidio, mildiu, roya y otras enfermedades fúngicas que estropean el rosal con rapidez. Las plagas de orugas, cochinilla y otros insectos me parecen más fáciles de atajar, en cuanto veo algún pulgón u oruga los elimino con facilidad a mano o con un preparado a base de jabón potásico, alcohol u otros productos caseros.

Lo que sí puedo decir es que cuanto más cuidados están los rosales más resistentes son y menos problemas tienen con estas cosas. Por eso es tan importante cuidar los riego y abonar bien nuestras rosas.


Plantas para combinar con rosales

La mayoría de las rosas combinan muy bien entre sí y con otras plantas, pero la combinación de diferentes colores brillantes puede producir un efecto discordante. Cuando todavía no me fijaba en estos detalles, planté un rosal amarillo junto a uno rojo y el resultado no me encantó. Sin embargo, los rosas, lilas y blancos quedan muy bonitos. También las plantas de tonos azules complementan bien estas tonalidades.

Además del tema estético, es importante combinar los rosales con plantas de requerimientos similares. Puedes poner plantas de sombra a los pies de los rosales si éstos se la proporcionan, pero de no ser así tendrán que ser plantas resistentes al sol. Algunas plantas que combinan bien con las rosas son:


  • Lavanda
  • Nepeta
  • Gaura
  • Geranios 
  • Allisum
  • Tagetes
  • Anuales


Plantar rosales en macetas

Cultivar rosales en la terraza es una posibilidad si los plantas en macetas, no es el medio más apropiado para todo tipo de rosales pero hay ciertas variedades que funcionan bastante bien en contenedor. El principal problema es que el rosal consume con rapidez los nutrientes de la tierra de la maceta y si el alimento se agota, la floración será escasa y el rosal, debilitado, estará más expuesto a enfermedades.

Al plantar un rosal en maceta debemos elegir un tiesto grande donde la planta pueda extender sus raíces. Por experiencia puedo decir que funcionan bastante bien macetas de al menos 50 centímetros de diámetro y, a ser posible, más profundas que anchas. Como siempre, el contenedor debe tener un agujero de drenaje y es aconsejable extender una capa de grava en el fondo. Llenaremos el recipiente con un buen sustrato para rosales mezclado con estiércol de caballo.

Otra limitación del cultivo de rosas en macetas es el riesgo de sequía. Las macetas se secan enseguida y si te descuidas el rosal se puede deshidratar. Riega con moderación en primavera y en verano, cuando haga mucho calor, aumenta la frecuencia.

Casi todos los obtentores de rosales tienen una línea especial para maceta, son rosales de dimensiones contenidas pero hacen bonitas y fragantes rosas. David Austin tiene sus Rosas de Patio, una colección de rosales ideales para plantar en maceta. También los rosales cubresuelos, como The Fairy, pueden cultivarse en contenedores.

Plantar rosas en el jardín

La plantación del rosal en tierra es un paso muy importante para asegurar un buen crecimiento posterior. El mejor momento para plantar un rosal a raíz desnuda es el otoño y el invierno si el clima lo permite y no hay riesgo de heladas. En el caso de rosales ya enmacetados, se puede plantar en cualquier época del año.

En ambos casos hay que preparar un hoyo grande y llenarlo de un sustrato de calidad mezclado con estiércol de caballo u otro abono orgánico. Las raíces de los rosales desnudos se pueden espolvorear con un estimulador de raíces, le irá muy bien. Se riega abundantemente el fondo del hoyo y cuando todo el agua haya filtrado se introduce el cepellón o las raíces del rosal, según el caso. Después se cubre con sustrato y se aprieta bien para que la tierra quede bien compacta.

No se debe descuidar el riego de las rosas recién plantadas durante los dos primeros años. Después de ese periodo el rosal habrá generado un buen sistema de raíces que le permitirá encontrar humedad incluso en periodos de sequía.


Cómo cortar las rosas marchitas

Eliminar las flores marchitas o que comienzan a hacerlo ayuda a que el rosal se vea más bonito y que la planta continúe produciendo rosas en lugar de gastar energía para producir semillas y conviene hacerlo con regularidad durante la temporada de floración. Necesitarás unas tijeras bien afiladas y limpias para cortar las rosas y te aconsejo utilizar guantes si no quieres pincharte, porque es inevitable.

Los rosales tienen hojas compuestas formadas por un número impar de foliolos. Generalmente veremos hojas de 3 y 5 foliolos en un mismo rosal, aunque algunos rosales pueden tender de 7 o más. En el tallo floral las primeras hojas suelen tener 3 foliolos y conforme nos alejamos aparecen las de 5. En la unión de estas hojas de 5 foliolos con el tallo encontraremos una yema axilar, al cortar por encima de ella estimularemos el crecimiento de una rama que producirá más flores. Por tanto, debemos cortar por encima de la primera o segunda hoja de 5 foliolos que encontremos en la rama. Elegir una u otra depende de lo que veas más conveniente: si la yema está en el interior del tallo, la nueva rama crecerá hacia el interior del rosal y eso no es aconsejable, pasa en ese caso a la siguiente. Recuerda hacer el corte en bisel, con una inclinación de 45º, para que si llueve o mojas el tallo el agua resbale y no quede acumulada, evitando la formación de bacterias y hongos.


•  

En la teoría del cultivo y cuidado de las rosas hay muchas técnicas y opiniones distintas. Lo que os hemos relatado aquí es, en líneas generales, nuestro modo de proceder básico. Cuando empiezas surgen muchas dudas pero con el tiempo y la experiencia se superan los problemas. Con cariño e interés conseguirás tener plantas sanas y bonitas que te regalaran preciosas flores en primavera.

Y si necesitas saber más ¡solo tienes que preguntar! 😊

3 comentarios

  1. Muy interesante este post sobre los rosales con explicaciones bastante exhaustivas y muy didácticas. Felicidades Mónica.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Te felicito, Mónica, has escrito un post muy completo e interesante con unas sencillas explicaciones.
    Yo lo que peor llevo de los rosales son las plagas, cuando no tienen una tienen otra y no hay manera de que estén libres de ellas y eso me exaspera ¡ay, pero son tan lindas las rosas! y un jardín sin rosas es casi inimaginable.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  3. Muy interesante! En el Rosedal de Palermo en Buenos Aires, regalan los tallos que salen de la poda anual a la gente que se acerque!
    Gracias por compartir

    ResponderEliminar

Puedes comentar o sugerir cualquier cosa, procuraré contestar lo antes posible.

Gracias!

Instagram @guiadejardin

Subscribe