Cómo cultivar dalias


Las dalias son bonitas plantas perennes, muy fáciles de cultivar. Hay numerosas especies diferentes y muchísimos cultivares de una gran variedad de colores y formas. Si te gusta la jardinería, considera plantar dalias. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre sus cuidados, durante cada temporada, para que en verano disfrutes de sus bellas flores.

No es la primera vez que planto dalias en el jardín. Me parecen unas flores preciosas y he intentado cultivarlas en más de una ocasión sin demasiado éxito, pero este año he decidido aplicarme y conseguir que duren. Las he plantado en macetas siguiendo las recomendaciones de Sarah Raven, experta en el cultivo de este tipo de plantas. Espero que siguiendo sus consejos mis dalias duren muchos años. En el artículo de hoy os cuento todo lo que sé sobre ellas.


La dalia

La dalia es una flor muy apreciada por su belleza ornamental, tanto en el jardín como para flor cortada. Es una planta de bajo mantenimiento, que ofrece una gran producción de flores para los pocos cuidados que requiere y crece formando exuberantes matas que florecen desde el principio del verano hasta finales de otoño con las primeras heladas. Pero la planta no muere con el frío, sus raíces tuberosas soportan sin problemas heladas de -12ºC e incluso temperaturas inferiores si se protegen con un buen acolchado durante el invierno. Ni que decir tiene que en mi región, junto al Mediterráneo, no hay problemas en este sentido.

El género Dahlia pertenece a la familia de las Asteraceae y las hay de muchos tipos. Algunas son plantas herbáceas y se comportan como vivaces, su parte aérea desaparece en invierno y vuelve a brotar a la siguiente temporada. Otras son arbustivas y perennes, desarrollan un fuerte sistema de raíces en forma de tubérculos. Son nativas de las montañas de México y Guatemala, donde los aztecas las aprovechaban como plantas culinarias y medicinales. La Dahlia coccinea es una de las especies más antiguas, una flor sencilla pero muy vistosa que crece en pedregales y márgenes de los caminos en su hábitat natural y de la que provienen gran parte de las dalias cultivadas.


Origen e historia de la dalia

Las primeras referencias que existen sobre la dalia aparecen en el siglo XVI y proceden de los escritos de Francisco Hernández, médico de la corte de Felipe II en una expedición científica a la Nueva España con el fin de observar los recursos naturales de la colonia española. En la obra "Historia de las Plantas de la Nueva España", Hernández describe dos especies de dalia conocidas por los aztecas como Acocotli y Cocoxochitl, muy similares a las dalias que se cultivan en nuestros días. Pero las primeras semillas de Dahlia no llegaron a Europa hasta el siglo XVIII, concretamente al Real Jardín Botánico de Madrid donde se cultivaron y seleccionaron para producir los hermosos híbridos que ahora conocemos. Fue descrita por primera vez por el botánico Cavanilles, director del Jardín, quien envió semillas de Dahlia pinnata a los principales jardines botánicos europeos.

La dalia, descubierta por los indios Aztecas, conquistó el Viejo Mundo con su belleza, y durante los doscientos años de historia subsiguientes, se llegaron a producir miles de cultivares nuevos con mejoras genéticas para producir una enorme variedad de tamaños, formas y colores. Si quieres saber más sobre ellas, te invito a leer la entrada "Algunas curiosidades sobre las dalias".

Cuidados de la dalia

Suelo

Las dalias necesitan un suelo fértil, ligero y con buen drenaje para que el agua no se estanque en las raíces. A las dalias les gusta que el suelo esté ligeramente húmedo y fresco. No son muy exigentes en lo relativo al pH del sustrato, basta con que sea de un nivel neutro. El ideal se sitúa entre 6,5 y 7.

Luz 

Las dalias prosperan mejor en un lugares soleados. En climas frescos pueden estar a pleno sol todo el día, en climas cálidos es preferible evitar el sol intenso de la tarde que puede marchitar con rapidez sus bonitas flores.

Riego

Al comienzo de la temporada no es necesario regar las dalias hasta que asomen los primeros brotes. Las plantas establecidas necesitan un riego profundo dos veces por semana durante la primavera, cuando llegue el verano y comiencen a florecer, se deberán regarán más a menudo.

Fertilizante

Es muy importante que cuando las plantas de dalia despierten de su letargo invernal encuentren un medio rico en nutrientes con los que alimentarse y crecer con vigor. Por este motivo, al final del invierno, agregaremos una capa de abono orgánico a la superficie de la tierra donde está la planta. Este fertilizante orgánico, que puede ser humus de lombriz, estiércol o cualquier otro abono natural, además de ser ecológico y muy rico en nutrientes, mejora la estructura del suelo y la planta crece mejor. 

En verano, para fomentar la producción de flores, nos interesa fertilizar con un abono rico en potasio y bajo en nitrógeno que aplicaremos diluido en agua cada quince días.

Plagas y enfermedades

Si observas que aparece un polvillo blanco sobre los tallos o las hojas de la planta es señal de que el aire no circula bien entre las ramas de la dalia. Este polvo blanquecino es oidio o mildiu, unos hongos microscópicos que prosperan con la humedad y el calor. Para eliminarlo puedes rociar la planta con azufre y para prevenir su aparición, brinda a las plantas más espacio para que tengan mejor circulación de aire.

Los saltamontes también pueden ser un problema, les encantan las hojas tiernas de las dalias. Los puedes ahuyentar con un preparado a base de una mezcla de una cucharada de alcohol isopropílico y otra de jabón potásico en medio litro de agua. Rocía la planta con el preparado a intervalos de 3 a 5 días hasta que observes que los saltamontes dejan de acudir.

Las dalias forman parte del menú favorito de caracoles y babosas. Los limacos son difíciles de erradicar, pero puedes poner trampas alrededor de las plantas para atraparlos y que no destrocen tus dalias: trampas de cerveza, cenizas o cáscaras de huevo. Existen productos químicos que acaban con ellas, pero son puro veneno y yo no os lo recomiendo.


Plantas para combinar con las dalias

No todas las combinaciones de plantas funcionan bien y no me refiero tan solo a nivel estético. Las raíces de la planta, bajo el suelo, compiten por los nutrientes y pueden robar a las que están a su lado el alimento que necesitan. Por tanto, hay que combinar plantas que sean capaces de absorber el agua y el alimento con capacidades similares. Estas son algunas plantas que se llevarán bien con nuestras dalias:


  • Rosas
  • Azucenas (Lilium)
  • Vara de oro (Solidago)
  • Asters  
  • Impatiens

Plantar dalias en macetas

Las dalias son plantas magníficas para cultivar en macetas, se adaptan muy bien porque no necesitan un suelo tan profundo como otros arbustos, pero deber ser una maceta de al menos de 30 cm de diámetro y otros tantos de profundidad. Antes de plantar el tubérculo deberemos llenar el contenedor con un sustrato universal al que incorporaremos tres o cuatro puñados de abono orgánico, introduciremos el tubérculo a unos 15 centímetros y cubriremos con sustrato. A continuación daremos un riego copioso que repetiremos dos veces por semana hasta que la planta crezca. Es mucho más recomendable regar pocas veces y en profundidad que hacerlos muy a menudo con riegos ligeros. Esto cambia cuando la planta comienza a florecer, entonces deberemos regar más a menudo. En verano, en climas calurosos, será necesario hacerlo todos los días.

Plantar dalias en el suelo del jardín

Si quieres cultivar dalias en el jardín, sigue los consejos de plantación anteriores excavando un hoyo de 30 centímetros de diámetro y otros tantos de profundidad. Introduce un buen sustrato, abono y el tubérculo. Si el suelo de tu jardín en muy arcilloso, conviene que agregues algo de arena para hacerlo más permeable. Si plantas varios tubérculos para hacer un buen macizo de dalias, deja una separación entre ellas acorde al tamaño final de cada planta para que el aire circule y evitar la aparición de hongos.


Corte de flores y poda

Las dalias son muy apreciadas para hacer ramos porque son muy decorativas. Para promover la producción de brotes laterales en los tallos de la planta y que produzca más flores, pinza por encima del tercer conjunto de hojas de cada rama. Dicen que las flores de dalia duran más si después de cortarlas se introducen en agua muy caliente y se deja enfriar. 

Elimina las flores marchitas de la planta. Si las dejas, la energía de la mata se centrará en producir semillas y la producción de flores nuevas disminuirá. Si lo que te interesa son flores grandes, elimina todos los brotes laterales para que solo se forme una flor al final del tallo. Una planta de dalia bien cuidada produce flores sin parar hasta que llegan los primeros fríos.

División de matas de dalia

Los tubérculos de dalia se pueden dividir en primavera u otoño. Saca el tubérculo de la tierra con toda la delicadeza que puedas y utiliza un cuchillo afilado para cortarlo. Lo ideal es separar trozos que ya tengan tallo para asegurar que desarrollarán una nueva planta, pero incluso los trozos sin tallos podrían prosperar.


Calendario de cultivo de dalias

Principios de primavera


  • Es buen momento para dividir los tubérculos
  • Es momento de plantar en macetas o en el suelo del jardín si ya no está frío 
  • Plantar los tubérculos a unos 15 centímetros de profundidad 
  • Regar con moderación una vez plantados y no volverlo a hacer hasta que brote la planta
  • Fertilizar con un abono líquido 5-10-10 cuando la planta supere los 5 centímetros de altura

Mediados de primavera


  • Continuar el abonado con fertilizante 5-10-10
  • Eliminar malezas alrededor de la planta
  • Observar y controlar la aparición de plagas

Finales de la primavera


  • Cubrir con una capa de mantillo para evitar la evaporación de agua
  • Aumentar el riego si hace mucho calor
  • Poner estacas a las variedades altas para evitar roturas de tallos
  • Pinzar los tallos para promover la producción de más flores
  • Eliminar los brotes laterales si se desea menos flores pero de mayor tamaño
  • Observar y controlar la aparición de plagas

Verano


  • Continuar con los mismos cuidados descritos antes
  • Cuidado extra con la aparición de hongos

Otoño


  • Extraer los tubérculos si el frío del invierno no permite mantener las plantas en el jardín. Es buen momento para dividirlos
  • Si el clima lo permite, dejar los tubérculos bajo tierra cubriendo con una capa extra de mantillo
  • Retirar todo el follaje haya caído en el suelo del jardín

Cuidados de fin de temporada

En lugares con heladas muy fuertes es conveniente extraer los tubérculos del suelo y almacenarlos hasta la siguiente temporada. Antes de sacarlos se debe dejar que las hojas y los tallos se marchiten por completo. Una vez desenterrados, los tubérculos se deben limpiar de tierra adherida y guardarlos envueltos con papel de periódico en un lugar oscuro, seco y fresco. Se deben retirar todas las hojas viejas que hayan caído en el suelo del jardín.

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Seguro que conociendo bien los cuidados que necesitan las dalias, nuestras plantas crecerán sanas y vivirán más tiempo. Y a ti ¿te gustan las dalias?

3 comentarios

  1. Estupenda, completa y muy detallada información Mónica,
    Seguro que éste año ya no te fallan.
    Un abrazo

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  2. ¡Yo tampoco he tenido suerte con las dalias, con lo bonitas que son! He leído atentamente tu post y me parece interesante tener en cuenta las indicaciones que nos das, también me gustan las fotos que has hecho.
    Espero que tus dalias luzcan preciosas mucho tiempo, Mónica.
    Mil besos.

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  3. Preciosa entrada Monica, a mi ya sabes que me encantan las Dalias porque lo llenan todo de color durante mucho tiempo y no me dan problemas, los que me dan problemas son los ratones que me las comen jajajaaa. Un besin.

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