Tu jardín también te cuida


Tener una casa con jardín puede parecer una decisión costosa, que implica tiempo y mucha dedicación por nuestra parte, pero son muchos los beneficios que aporta.

Si bien es cierto que el mantenimiento de nuestro jardín requiere un esfuerzo, los beneficios que proporciona para nuestra salud son enormes y, sin duda, un incentivo para embarcarse en esa aventura. Además, tener nuestro propio espacio verde y poder dedicarnos a sus cuidados, es una buena oportunidad para echar a volar nuestro lado más creativo, como pone en práctica Paisajismo Pia.


Desde tiempos inmemorables, las flores y las plantas han acompañado al ser humano a lo largo de su vida en momentos importantes, de celebración, y también en otros menos puntuales y más cotidianos. Incluso para aquellos que viven en zonas urbanas, las plantas forman parte del hogar. A menudo, y como una forma de mantenerse lejos de la contaminación, las personas deciden acompañar su casa con un jardín. Se trata de espacios que ofrecen todo un abanico de posibilidades. A los jardines más sencillos, diseñados únicamente con flores y plantas, se le han ido incorporando nuevos elementos, a menudo fabricados con productos naturales, dando una nueva dimensión al concepto que tenemos de ellos y dándonos la oportunidad de crear. Y es que tener un jardín cerca nos proporciona un sinfín de ventajas.

Una de las propiedades más apreciadas de los jardines es la tranquilidad que trasmiten. El juego de colores, formas y olores genera un ambiente en el que nos sentimos cómodos y en el que conseguimos evadirnos. Independientemente de la zona en la que vivamos, tener un jardín a las puertas de nuestra casa nos permite estar en contacto con la madre naturaleza con tan solo dar un par de pasos. El caos, el estrés y el agobio parecen no existir en este espacio. Las sensaciones que percibimos cuando estamos en contacto con las plantas, la posibilidad de pasear sobre la hierba o el tacto de las flores nos ayudan a mantenernos despiertos.


Tener un jardín implica también dedicación. Este elemento que pudiera parecer a priori una desventaja es, sin embargo, un punto positivo. Debido al modo de vida que llevamos y al tipo de trabajos que desenvolvemos, muchas veces pasamos una gran parte de nuestra jornada sentados, sin apenas movernos. A esto se le suma que a menudo utilizamos medios de transporte como el coche, el autobús o el metro para ir a trabajar, lo que suma a nuestro día más horas de sedentarismo. Si queremos que nuestro jardín dé sus frutos, deberemos entonces cuidarlo y esto significa que tendremos que realizar un esfuerzo físico con relativa frecuencia. Podar, plantar, cortar… Son algunas de las actividades que vamos a llevar a cabo y que implican una actividad física por nuestra parte. 

El cuidado de nuestro jardín puede ir relacionado también con una alimentación sana. Aparte del cultivo de plantas con alto valor decorativo, tenemos la posibilidad de plantar hierbas comestibles, aromáticas, árboles frutales e incluso hortalizas. La clave consiste en conjugar el aspecto que queremos darle a este espacio con los alimentos vegetales de los que nos gustaría disfrutar. Incluir un pequeño huerto o intercalar hortalizas entre los arbustos ornamentales.

Aunque a menudo consideramos nuestro jardín como nuestro propio espacio personal, también podemos darle un valor colectivo, festivo y de intercambio. El jardín es el sitio ideal para realizar una cena con nuestros amigos, una comida en familia, un evento de trabajo o una fiesta de verano. De este modo, los jardines se convierten en lugares llenos de vitalidad y de disfrute con nuestros seres queridos.


Por último, un jardín puede ser un espacio en el que desenvolver nuestra creatividad y originalidad. El diseño de jardines no es fácil, pero si se hace con cariño y perseverancia pueden conseguirse verdaderas obras de arte, como nos propone Paisajismo Pia. Además de flores, plantas y árboles, nuestro jardín puede albergar todo tipo de objetos que le darán un aire familiar, haciendo de él una extensión de nuestra casa y no una zona apartada e incoherente. No se trata de que nuestro jardín se convierta en un segundo trastero o en un lugar de almacenaje en el que acumulamos muebles antiguos, lo que nos permite es dar una nueva vida a ciertos objetos que harán de él un lugar más de nuestra casa. Sofás, sillas, piezas de cerámica, luces... Son simples objetos que podrán decorar nuestro jardín y animarnos a darle uso.


No debemos olvidar que tanto nuestro jardín como nuestra casa son dos elementos que se complementan mutuamente. Si el hecho de tener una vivienda permite que nuestro jardín cuente con una serie de ventajas, como puede ser por ejemplo el acceso al agua potable, nuestro jardín ayuda, por su parte, a poner más en valor nuestra casa. Además de darle un aspecto más alegre, natural y menos frío, las plantas y otros elementos que componen nuestro jardín pueden ayudar a cubrir los desperfectos exteriores de nuestra vivienda, como paredes desconchadas o cualquier tipo de imperfección.

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2 comentarios

  1. Preciosa entrada Monica. Que gran verdad que el jardín nos cuida, si estas con los pelos erizados de los nervios y te vas al jardín se te olvida todo y te relajas. Un besin muy grande.

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    1. Gracias, Lola. Cómo se nota que lo conoces!!!
      Un beso

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