Un pequeño jardín urbano de bajo mantenimiento e interés en todas las estaciones


A veces solo hace falta un poco de espacio y algo de imaginación para tener un bonito jardín. Una estancia más de la casa, a cielo abierto, que resulte tan bello y relajante como el mejor de los jardines. 

Los paisajistas y jardineros saben que los espacios pequeños son los más habituales en el modo de vida actual, y conocen muy bien la forma de sacarles todo el jugo. Hoy en día se buscan pequeños jardines urbanos que requieran poco trabajo de mantenimiento y proporcionen interés durante todo el año. Con dichas premisas cumple este patio trasero de una vivienda en el norte de California, diseñado por Rebecca Sweet y que podría servir de plantilla a todo aquel que tenga un pequeño trozo de tierra en casa.

El diseño de este patio/jardín encaja en el tipo de espacio que muchas personas tienen, utiliza buenos materiales y no resulta demasiado caro. De hecho, lo que más puede encarecer es el tipo de materiales elegidos en la construcción: el suelo y las paredes de los bancales elevados que, en este diseño, se construyeron con piedra natural. 


Puesto que en muchas ocasiones el cuidado del jardín solo se puede realizar los fines de semana y no deseamos invertir todo nuestro tiempo libre en estas tareas, el requisito de "bajo mantenimiento" se convierte en la premisa esencial. Para ello lo primero que se evita es el césped, cosa que en un espacio pequeño sería un error, y más si el clima no corresponde. en el suelo se instaló un bello pavimento, de aspecto natural, delimitado por el muro de los bancales elevados que sirven a un doble propósito: delimitar la zona de plantación y servir de banco para sentarse.


La parte superior del muro de la jardinera debe tener una anchura suficiente para que una persona pueda sentarse con comodidad, no en vano va a funcionar como asientos extra cuando tengamos invitados. Los materiales empleados para construir esta pared siguen el estilo natural del pavimento, realizado con lajas de piedra de colores que se complementan en armonía.

La piedra natural puede resultar cara, pero hay multitud de opciones a las que se pueden recurrir para ahorrar en la inversión. En el mercado hay muchos modelos de baldosas de porcelana que imitan a la perfección los materiales naturales y resultan mucho más económicas. Las lajas del muro se pueden imitar con plaquetas decorativas muy similares, con un acabado perfecto.


Aunque no queramos dedicar mucho tiempo a la jardinería, las plantas son imprescindibles. De la elección de los arbustos depende el resultado y la apariencia del jardín. Seguro que deseamos una visión bonita desde el interior, tanto en verano como en invierno. A Rebecca le gusta utilizar plantas caducas que conservan un buen color de follaje cuando las flores se han desvanecido. También procura introducir algunos arbustos perennes para mantener algo de verde todo el año. Además se tiene en cuenta que las especies elegidas no sean vigorosas ni de excesivo follaje para que no ocupasen demasiado espacio. En este jardín se plantaron abutilones (Abutilon megapotamicun), arces japoneses (Acer palmatum), rosas, cintas (Chlorophytum), Verbena bonariensis y algunas suculentas en contenedores.


Sobre dos de las paredes se ha instalado una estrecha pérgola de madera, una opción muy decorativa pero de la que se puede prescindir si el presupuesto no llega. De igual manera, otros complementos como la escultura en relieve o la fuente de cerámica, incrementan el encanto del jardín, pero son realmente innecesarios. En su lugar puedes poner elementos decorativos más económicos (rebusca en los mercadillos de tu localidad) o detalles personales (una maceta pintada por tus hijos, una antigua garrafa de vidrio, etc)


No necesitas preocuparte en exceso por el acabado de las paredes, lo básico es que estén bien enlucidas y pintadas con tu color favorito o el que mejor combine con el resto de la casa. Las plantas cubrirán la mayor parte de los muros cuando crezcan, y lo que sí debes preparar es una estructura sobre la que se puedan sujetar las plantas trepadoras. Existen preciosidades en madera o hierro, pero incluso en esto puedes ahorrar si quieres gastar lo mínimo, fabricando un soporte sencillo pero muy útil.

Puedes hacer tú mismo una sencilla rejilla de acero para sujetar las plantas que necesitan soporte.  Es liviana, ocupa poco espacio y resulta muy económica. Necesitarás cable de acero inoxidable, cáncamos y tensores. Fíjalos a la pared formando un dibujo de rombos y te quedará bonito y muy funcional.


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5 comentarios

  1. Excelentes recomendaciones para pequeños jardines, me ha encantado.
    Muchos besos, Mónica.

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    1. Me encanta verte de nuevo por aquí. ¿Que tal las vacaciones?
      Un beso!

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  2. Muy muy buenas recomendaciones, de hecho he tomado buena nota por si alguien me pide consejos. Un abrazo y feliz septiembre

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  3. Unas recomendaciones fantásticas :) Feliz día y sigan publicando este gran contenido. donde-vive.com

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