Nuestras plantas de temporada favoritas. De primavera-verano y de otoño-invierno


Las plantas de temporada son las que viven o lucen bonitas un corto periodo de tiempo. Solemos plantarlas coincidiendo con el comienzo de cada temporada: la cálida (primavera/verano) o la fría (otoño/invierno), y se mantienen en buenas condiciones durante varios meses. Las que florecen en primavera no suelen superar el invierno y las de invierno, no sobreviven cuando llega el calor. En su mayoría son plantas anuales o bianuales, aunque las hay que pueden llegar a vivir varios años si se cuidan a conciencia.

El gran atractivo de este tipo de plantas es que los viveros las ponen a la venta en el momento oportuno y, además, llenas de flores. Existe un gran número de variedades distintas, con una gama de colores muy amplia, de manera que con ellas podemos poner color el el jardín de forma instantánea. Yo las encuentro especialmente interesantes para jardineras y macetas, eninc balcones y terrazas.

En el momento de la compra es mejor no elegir las plantas más llenas de flores sino las que tienen muchos capullos por florecer, de este modo se abrirán cuando ya estén plantadas en nuestra casa y las disfrutaremos durante más tiempo. La tierra donde las vamos a plantar debe estar preparada con los nutrientes que necesita para producir flores. Tanto si es en el suelo como si las ponemos en macetas, conviene añadir por adelantado abono orgánico como estiércol, mantillo o humus de lombriz.

Hoy os contamos cuales son nuestras plantas de temporada favoritas, tanto de verano como de invierno. En la jardinera de la terraza solemos cambiarlas a menudo, para que la entrada de casa siempre tenga color. También ponemos este tipo de plantas junto al huerto, o en cualquier rincón donde queremos añadir una nota de color.

Mira como decoramos unas jardineras con plantas de temporada

Alegría de la casa (Impatiens wallerana)


La alegría es una planta muy florífera, fácil de cultivar que con un poco de mimo estará llena de flores contínuamente. Se encuentra en una variedad de tonos diferentes y las hay hasta de flores dobles que recuerdan a pequeñas rosas. A nosotras nos gustan estas de la imagen, las sencillas, que plantadas juntas parecen un manto de flores. Necesitan mucha luz, riego moderado y temperaturas cálidas. Cuando llega el invierno dejan de florecer y se ponen feuchas, entonces las reemplazamos. Si se podan bien y se resguardan durante el invierno, a la siguiente temporada se recuperan bastante y se pueden aprovechar.


Alegría guineana, Impatiens de Nueva Guinea (Impatiens hawkeri)


Esta planta es prima hermana de la anterior, de la Impatiens wallerana. De hecho, sus flores son parecidas, pero más grandes. También las hojas, aunque las de esta son de un verde más oscuro. Esta planta se puede cultivar en el exterior, en un lugar luminoso o incluso soleado en climas frescos, o dentro de casa, en un sitio donde reciba mucha luz. El riego, como la anterior, debe ser moderado para que el sustrato esté húmedo sin encharcarse. En ambos casos, con la alegría guineana y la alegría de la casa, hay que evitar mojar las flores cuando se riegan. Personalmente, nos gusta más la alegría de la casa.


Tagetes


En naranja o amarillo, los tagetes son flores de temporada cálida que florecen durante primavera y verano. Son plantas muy resistentes y necesitan pocos cuidados. Les basta recibir bastante sol y agua suficiente para florecer incesantemente. Nosotras los tenemos en una maceta, a pleno sol y con riego diario. Están junto al huerto, porque, según hemos leído, tienen propiedades insecticidas y mantienen a distancia a ciertos insectos. Si te gustan los colores vibrantes, esta flor, con forma de clavel, no debe faltar en tu jardín (o en tu terraza).


Petunia (Petunia hybrida)


La petunia es un clásico de macetas y jardineras. Desde que comienza la primavera llenan las mesas de los viveros con multitud de colores diferentes: rojas, rosas, blancas, púrpura, etc. También las hay bicolor. Son plantas de zonas templadas y les gusta estar a pleno sol, donde florecen copiosamente. El riego debe ser abundante. Nosotras las tenemos este año en unas jardineras y las regamos todos los días. Están preciosas.


Calibrachoa (Calibrachoa hybrida)


La calibrachoa es muy parecida a la petunia y, de hecho, es un híbrido de aquella. Sus flores son muy parecidas, pero éstas son más pequeñas y el porte de la planta es más colgante. Esta de la fotografía es de flor doble, pero también las hemos tenido de flor sencillas. Crece bastante rápido y produce muchísimas flores en los extremos de sus tallos flexibles. Se puede encontrar a la venta en los viveros desde primavera en multitud de colores y al igual que las petunias, con sol y riego abundante se mantiene muy bonita toda la temporada.


Vinca (Catharanthus roseus)


A pesar de que tengo esta vinca desde hace muchísimas temporadas, los híbridos que he comprado en los últimos años no consigo que duren más de un verano. No sé el motivo, pero todas acaban muriendo como si las invadiese algún tipo de hongo. Por eso, a los nuevos cultivares, las considero plantas anuales o de temporada.

También se conoce como vincapervinca o vinca rosa, es nativa de Madagascar y le gusta el calorcito. Desde la primavera produce flores que generalmente son de tonos rosados o blancos. En verano necesita riego diario y, según dicen, agradece el agua pulverizada sobre las hojas, pero sin mojar las flores. Yo las riego todos los días, pero lo de pulverizar no lo hago y están muy bonitas.


Ciclamen (Cyclamen persycum)


El ciclamen es nuestra planta favorita de la temporada fría. Una sola planta, bien situada, puede alegrar la entrada de casa. Nosotras solemos plantar algún ciclamen en la terraza delantera, aunque solo sea una maceta. El ciclamen necesita luz indirecta y temperaturas frescas. El sustrato debe permanecer húmedo, sin encharcarse, y la mejor forma de regar esta planta es sumergiendo la maceta en un plato con agua durante un rato, para no mojar el tubérculo del que salen sus raíces. Se nota enseguida cuándo la planta necesita agua, porque las flores languidecen y se inclinan sobre las hojas.


Primavera (Primula spp.)


La primavera recibe este nombre porque es de las primeras plantas en florecer cada año cuando las temperaturas comienzan a ascender. A finales de invierno ya las encontramos llenas de flores en los gardens, y a mi, personalmente, me da alegría verlas, porque significa que ya llega el buen tiempo.

Existen muchas especies diferentes de prímulas, pero este híbrido que os muestro en la imagen es el más popular. Lo encontraremos a la venta en muchísimos colores diferentes: rosa, violeta, morado, rojo, azul, amarillo, blanco e incluso bicolor. A mi las que más me gustan son las blancas y las amarillas, pero es cuestión de gusto personal. Todas ellas son bonitas, y con el riego adecuado, lucen preciosas en el jardín o en macetas mucho tiempo. El tórrido calor veraniego y el viento de poniente son sus grandes enemigos aquí, en la zona mediterránea. Normalmente las pierdo cuando llega el verano, aunque alguna he conseguido que sobreviva más de una temporada, colocándola en una zona sombría y con riego diario.


Portulaca (Portulaca umbratícola)


Aunque ahora solo la tenemos en color amarillo, la portulaca se puede encontrar en una gran cantidad de colores diferentes: rojo, naranja, rosa, blanco, etc. Es una planta de hojas suculentas que agradece el sol llenándose de flores. No es muy exigente en riego, como cualquier suculenta absorbe gran cantidad de agua que almacena en sus hojas y no hay que volverla a regar hasta que el sustrato queda completamente seco. Se trata de una planta rastrera y queda muy bonita colgando en una cesta o rebosando por los bordes de una maceta. Es planta de temporada cálida.


Viola (Viola x wittrockiana)


Esta viola forma parte de la familia de las violetas y le gustan las temperaturas frescas. Es ideal para dar color durante la temporada fría, desde el otoño hasta la primavera. Cuando llega el calor del verano empieza a decaer, aunque se autosiembra con facilidad y es probable que surjan nuevas plantitas en el lugar donde ya hubo una. Sus flores, además de bonitas, son comestibles. Pero ten mucho cuidado si vas a añadirlas a tus platos y no utilices abonos químicos ni pesticidas. 

Nos encanta su color. Las que más nos gustan son las que tienen pétalos de dos colores y tonos tan brillantes como la de esta foto, que tuvimos hace unos años en una maceta. El mejor lugar para ellas es uno donde reciba mucho sol. Con sol y riegos frecuentes para que la tierra permanezca húmeda, florecerá durante toda la temporada.

Relacionado

6 comentarios

  1. Preciosa recopilación de esas bonitas plantas de temporada. Este año he puesto Vincas, así como novedad y de momento están bien ¡espero que me duren! también hay tajetes de las semillas que guardé del año pasado y las begonias llevan dos temporadas la mar de monas, pero no creo que resistan mucho más y es que estos híbridos no son duraderos, pero son preciosos y nos alegran las jardineras en cada temporada y vale la pena ir reponiéndolas.
    Un beso enorme, Mónica.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucha suerte con tus vincas, aunque más que suerte lo que tienes es "dedo verde" y sabes cuidarlas. Lo cierto es que la suerte, a veces, también influye.
      Un beso muy grande, Montse!

      Eliminar
  2. Me ha encantado la información y la entrada en si, aunque ya conocidas le has dado una vuelta muy bonita y nos has enseñado cosas. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Raúl. Un beso muy fuerte para ti.

      Eliminar
  3. Me las voy a anotar todas, porque este verano ha sido brutal para el jardín, el sol lo quemaba todo. Además, tengo una alegría y la verdad es que siempre está preciosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con un poco de riego periódico son muy agradecidas.
      Un abrazo!

      Eliminar

Puedes comentar o sugerir cualquier cosa, procuraré contestar lo antes posible.

Gracias!

Instagram @guiadejardin

Subscribe