Esas malditas etiquetas


Las etiquetas son malas, malísimas, sobre todo las que se utilizan sin remordimiento para encasillar a las personas, casi siempre sin un conocimiento real y sin más finalidad que la de sentenciar con prejuicios. También están las etiquetas del interior de la ropa, menos hirientes pero igual de incómodas, esas que son capaces de hacer que vuelvas a entrar en casa para cortarlas y escapar a su tortura, cosa que muchas veces agrava el efecto y has de pasar al siguiente nivel: descoser. Las etiquetas de los alimentos que consumimos parece que han mejorado en los últimos tiempos y, al menos, son una buena referencia de la fecha de caducidad del contenido, cosa que he descubierto demasiado tarde en más de una ocasión mientras sacaba la compra de la bolsa. Aunque nunca debe considerarse demasiado tarde, hay que volver al "súper" y reclamar.


Pero no me voy a extender sobre este tipo de etiquetas, sino sobre otras más concernientes a la temática de nuestro blog: las etiquetas de las plantas a la venta en los viveros. Me gustaría conocer vuestra opinión, porque la mía no es demasiado buena: encontrar una planta debidamente etiquetada es casi misión imposible. Y eso que hay etiquetas que son verdaderas preciosidades, pero muy poco informativas. 


Esta es toda la información que daba la etiqueta de esta preciosa hortensia a la que me he acercado hoy en el vivero. Me llamaba a gritos, pero no era la etiqueta la que gritaba precisamente, esa más bien no decía nada. "Hidrangea exterior" ¡Toma ya!

Luego me acerqué a la zona de los sedums, plantas que me encantan y resultan mucho más apropiadas para mi jardín. Allí descubrí esta bonita planta, con una etiqueta maravillosa que dice más bien poco: Sedum sp., y poca cosa más, algunas indicaciones sobre riego, temperaturas que soportan y floración, bastante restringidas. 


Echo de menos unas etiquetas detalladas que den más información a la hora de elegir una planta. Hay determinadas cuestiones básicas que son necesarias para tener éxito en el cultivo y que se deben conocer antes de comprar. Quien ya conoce el percal procura ir de compras con las plantas apuntadas después de informarse sobre ellas, pero siempre ocurre que descubres alguna nueva en el vivero y te quedas con las ganas de conocerla en profundidad para no cometer el error de llevarte a casa algo que no sirve en tu clima y tu jardín.


Evidentemente, de las dos plantas con que ilustro este artículo solo me traje a casa el sedum. Esas características de las que informa en la etiqueta ya las conozco y sé que casi cualquier sedum se aclimatará bien a mi jardín, de inviernos suaves. Si fuese una zona de inviernos rigurosos la duda sería mayor, ya que unos sedums soportan los -15ºC que indica la etiqueta sin perder la parte aérea, mientras que otros la pierden enseguida.

Ahora tengo que descubrir qué especie de sedum he comprado y averiguar qué puedo esperar de él en mi jardín. Necesitaré alguna ayuda para la identificación, el resto espero descubrirlo por mi misma. ¡Ah! Si conoces este sedum no dejes de informarme, por favor.

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3 comentarios

  1. Hola Monica, buenas noches. Estoy totalmente de acuerdo contigo, las etiquetas nos dicen muy muy poco, en ocasiones poco mas que el nombre. Un besin.

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  2. Hola, tengo un vivero en Patagonia Argentina y mis etiquetas siempre tienen nombre de la planta y variedad, ademas del precio, jijiji. En la factura de venta pongo esa info para que el cliente puede buscarla y asi saber sobre todo sobre ella.
    El sedum que compraste seguramente es de la variedad spathulifolium, siendo el "cape blanc" el mas conocido. Saludos Mariana

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    1. Qué bien, Mariana! Gracias por indicarme qué variedad es el sedum que adquirí. Me alegra mucho conocer a alguien que hace las cosas bien. Espero que esa estupenda costumbre se extienda.
      Un abrazo!

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