Cultivo del calabacín en el huerto urbano


Calabacín, Cucurbita pepo, es una de las hortalizas que hemos decidido plantar en nuestro huerto casero. La razón para hacerlo es que se trata de uno de los vegetales que más nos gustan comer. Eso y que sus flores nos parecen bonitas e interesantes Dicen que es una de las plantas de huerto más productivas y que da frutos durante todo el verano. ¡Estamos deseando ver crecer nuestros calabacines!



Tenemos dos opciones para plantar calabacines: sembrar semillas y esperar a que germinen o comprar plantel ya formado. Las semillas de calabacín se siembran a principios de primavera y se dejan germinar en macetas pequeñas o semilleros al sol hasta que pasan los riesgos de heladas. Nosotras hemos optado por comprar plantel (plantas pequeñas pero ya desarrolladas listas para plantar en el huerto) porque hemos empezado con un poco de retraso.

El calabacín es un cultivo de verano, necesita un clima cálido para desarrollarse correctamente, con temperaturas que deben oscilar entre los 25º y 35ºC. Necesita mucha luz solar, y de las horas de sol que reciba va a depender los resultados de la cosecha. Nosotras hace tres semanas que plantamos nuestros plantones, nuestro huerto tiene sol casi todo el día y hemos observado un crecimiento muy rápido de estas matas que, además, han producido muchas flores.



Dicen que el calabacín es una planta poco exigente en lo que al suelo se refiere pero, como cualquier otra hortaliza, crece mejor si se le proporciona un sustrato mullido, profundo y bien drenado. Con una profundidad de 40 cm tendremos suficiente para cultivarlos, procurando que el sustrato esté bien suelto. Para que la textura del sustrato sea óptima y además contenga buena cantidad de nutrientes, en el momento de la plantación es conveniente mezclarlo con con estiércol. 

Nuestras matas llevan en el huerto unas tres semanas, en una exposición muy soleada. Es impresionante lo rápido que crecen y la cantidad de flores que producen, abriéndose por la mañana cuando todavía no hace mucho calor y cerrándose en cuanto las temperaturas son altas.

La planta del calabacín es monoica, produce flores masculinas y flores femeninas en el mismo pie. Distinguir el sexo de las flores es interesante y más allá de la simple curiosidad, reconocerlas es de gran utilidad para ayudar a la polinización, cosa que en un huerto en macetas puede ser complicado. Nos costó algunos días identificar que tipo de flores teníamos en nuestras matas, sobre todo porque las femeninas tardaron algunos días en aparecer. 


Una vez tienes dos flores de diferentes sexos al alcance de tu vista, la diferencia está clara, y en esta imagen se aprecia con facilidad. Si no lo tienes claro no te pierdas nuestra próxima entrada que dedicaremos a hablar detenidamente de las flores y la polinización de los calabacines.

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2 comentarios

  1. es una planta que sin mucho requerimiento se suele dar bien, buena sugerencia.

    Saludos

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  2. Hola Mónica!
    Os va a sorprender su gran producción y crecimiento. Les encanta la exposición a pleno sol y que no les falte humedad en la tierra. Sus flores estan muy buenas cocinadas,en tortilla o rebozadas.
    Un abrazo.

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