Constance Spry, mujer emprendedora y gran maestra del arte floral


Cuando David Austin pone el nombre de un personaje a una de sus rosas suele significar dos cosas: la primera, que dicha persona ha inspirado de alguna manera su nueva creación y la segunda, que esa persona sea, probablemente, alguien importante en el mundo de la jardineria o el diseño floral. Ambas condiciones se dan en este caso, la rosa Constance Spry, la primera creación de un jovencísimo David Austin que en 1961 dedicó a una emprendedora y polifacética dama que dedicó su vida al arte floral.


Constance Fletcher nació en el seno de una familia de clase media en Derby, sus padres le dieron una educación propia para una señorita de la época y cursó estudios de fisología e higiene que le sirvieron para entrar en el mundo laboral y comenzar a fraguar su destino. Consiguió un empleo de enfermera en el servicio nacional de salud británico hasta que se casó con James Heppell Marr en 1910, con quien se trasladó a Irlanda, donde nacería su único hijo. 

En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Constance fue nombrada secretaria de la Cruz Roja de Dublín, pero dos años más tarde lo abandonó todo: Dublín, su trabajo y su marido, trasladándose con su hijo a Barrow-in-Furness, al noroeste de Inglaterra. Aquí se incorporó al servicio civil como instructora de bienestar y tratamientos médicos entre el personal femenino, algunos años más tarde le ofrecieron la dirección de un colegio para señoritas al este de Londres donde instruía a adolescentes en cocina, costura y (lo que a ella más le gustaba) arte floral. En 1926 se caso por segunda vez, con Henry Ernest Spry.

A sus alumnas les transmitía su pasión por las flores: llevaba peonias, violetas y rosas a clase, les explicaba como cuidarlas y preparar arreglos mientras les transmitía mensajes inspiradores:

”Todas las casas pueden ser más bellas con flores, incluso los hogares humildes. Todo lo que hace falta es imaginación”


Empezó a hacer algunos arreglos para sus amigos cuando estos tenían cenas o fiestas y tanto fue su éxito que decidió dejar la enseñanza para crear su propio negocio: una tienda de decoración floral. El Cine Granada, muy de moda en la época, fue uno de sus primeros clientes y más tarde llegarían los escaparates de la perfumería Atkinson. Sus arreglos se pusieron de moda, eran diferentes, incluía elementos que nunca antes utilizados para la ornamentación floral como ramas de sauce, magnolio, manzanas o flores silvestres.


En 1934, seis años después de abrir su negocio, Constance tenía a su cargo más de setenta empleados y entre sus encargos estaba la decoración de los acontecimientos sociales más importantes del momento. En 1957 recibió el encargo más importante de su vida, decorar la Abadía de WestMinster y todo el recorrido del cortejo para la coronación de la reina Isabel II.

Constance Spry fue una mujer emprendedora y trabajadora incansable de gran influencia entre los floristas que la sucedieron. Llegó escribir 13 libros sobre las flores con diferentes visiones: arreglos florales, cuidados de las flores e incluso su uso culinario.


Constance falleció en 1960, tras una larga vida dedicada a su gran pasión. Al año siguiente David Austin dedicó a ella la primera de las rosas inglesas: La rosa Constance Spry.

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2 comentarios

  1. Que maravilla, me encantan las rosas David Austin, así que es que esta mujer se lo merecía y mucho. Muchas gracias Monica, muy interesante. Aprovecho para desearte unas maravillosas fiestas. Salud, amor y paz para ti y tu familia. Un enorme beso.

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  2. Maravillosa historia y siempre motivadora para emprendedores. Muchas gracias y te mando un fuerte abrazo

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