Las claves para mantener un seto de coníferas verde y frondoso


Nuestro jardín está rodeado por un seto de coníferas, concretamente Thuya orientalis, que ya estaban plantadas cuando llegamos a esta casa. Sin ser una opción que yo eligiera, la experiencia ha sido tan buena que sin duda me decantaría por ellas si hoy en día tuviera que elegir. Ofrecen una excelente cobertura durante todo el año, gran protección e intimidad, además de ser el fondo perfecto para los arbustos con flores del jardín.

Claves para mantener un seto de coníferas verde y frondoso:    poda regular, riego adecuado y prevención de enfermedades



Las coníferas como pinos, abetos, cipreses, tejos o tuyas son árboles muy utilizados en jardinería, tanto aislados como formando setos formales. Su porte libre es muy ornamental, pero además son muy rústicas, fáciles de mantener y toleran muy bien la poda, por lo que son idóneas para formar pantallas verdes. A pesar de su gran resistencia, las coníferas requieren ciertos cuidados para que luzcan bonitas, porque si se descuidan se vuelven marrones y secas


Tras la poda de otoño es normal que el seto esté menos verde de lo que es habitual durante primavera y verano, al recortarlo eliminamos las ramas nuevas del año y quedan a la vista las más viejas, con algunas hojas secas por falta de luz. Cierto tono pajizo es tolerable, pero si predomina un color marrón y textura reseca es que algo no va bien, y debemos atajarlo antes de que empeore.

Así ha sucedido este año con nuestros setos, están más marrones de lo normal y hemos comenzado un plan de choque. No es la primera vez que sucede y por experiencia sabemos que pueden recobrarse para lucir verdes y brillantes la próxima primavera. Hoy os contamos todos los detalles sobre el desecamiento de las coníferas, las causas que lo provocan y la solución para cada una de ellas.

Este es un seto vecino, el nuestro no tiene un estado tan deplorable pero hay que cuidarlo para que no suceda esto.

El desecamiento de las coníferas se puede deber a tres factores fundamentales: problemas de riego, falta de magnesio o el ataque del hongo fitóftora. 


El riego

Tanto la falta de riego como el exceso puede provocar que una conífera se vuelva marrón, debemos ajustarlo bien y no pasarnos con el agua. Las coníferas bien arraigadas pueden soportar ciertos periodos de sequía y les perjudica menos quedarnos cortos que pasarnos, sobre todo si están plantadas en el suelo donde con un riego profundo a la semana tienen más que suficiente, incluso en climas cálidos como el mediterráneo. En macetas lo conveniente es dejar secar la tierra antes de volver a regar.

Hay que evitar a toda costa los encharcamientos de agua en el cepellón porque pueden causar la pudrición de las raíces. En el momento de la plantación se puede aplicar algún sistema de drenaje que facilite la salida del exceso de agua. Si la tierra del jardín es muy arcillosa conviene añadir enmiendas con arena que la hagan más porosa.


Falta de magnesio

El magnesio es uno de los nutrientes esenciales de las plantas, imprescindible para realizar la fotosíntesis, cuya carencia en las coníferas provoca que las hojas se vuelvan marrones. La falta de magnesio se detecta porque la planta empiezan a cambiar de color de las puntas hacia adentro y de arriba hacia abajo. Para evitarlo aplicaremos un producto que corrija el déficit, son abonos específicos conocidos como "antiamarronamiento de coníferas" y llevan un alto contenido de óxido de magnesio (MgO). Cuando la planta recibe el magnesio que le faltaba comenzará a regularse la fotosíntesis y las hojas recuperarán su habitual color verde. 

Para uso curativo lo aplicaremos cuando observemos que las puntas de las hojas están marrones y lo aplicaremos en la base del arbusto, diluido en el agua de riego o esparciendo el polvo sobre la superficie antes de regar. Para prevenir el amarronamiento por falta de magnesio es recomendable aplicar el producto una vez al año siguiendo las dosis indicadas en el envase. En este enlace encontraréis el que nosotras utilizamos.


Prevención del hongo fitóftora

La Phytophthora cinnamomi (fitóftora) es un hongo muy dañino y bastante común en las coníferas. Se desarrolla en el sistema radicular del árbol, destruyendo las raíces alimenticias y eliminando su capacidad de absorber humedad y nutrientes. Los síntomas se manifiestan en el marchitamiento de las hojas que toman una coloración marrón característica de abajo hacia arriba y de dentro afuera de las ramas. La enfermedad tiene un avance bastante rápido y puede provocar la muerte del árbol si no se trata con contundencia y rapidez.

El tratamiento es complicado, el hongo es muy invasor y difícil de exterminar, por lo que es conveniente evitar cualquier factor que pueda estimular su aparición. El desarrollo de la fitóftora está muy ligado al exceso de humedad y por eso es tan importante vigilar que el suelo no se encharque cuando regamos. También predisponen a la infección las heridas producidas en la raíces provocadas por obras o cavas cerca del arbusto.

Para  combatir el hongo fitóftora emplearemos un fungicida específico con principio activo Fosetil-Al, de uso aconsejable como prevención e imprescindible para tratar la enfermedad cuando ya se ha presentado. Se aplica diluido en agua, bien a través del riego o pulverizado sobre las hojas para que la planta lo absorva y se reparta por todos sus tejidos. Como prevención se debe aplicar una vez al mes entre primavera y verano, como curativo se puede utilizar a lo largo de todo el año.

Abono de coníferas

El abono repone en el suelo los nutrientes esenciales de los que la planta se alimenta. Un fertilizante específico de coníferas es aquel que aporta Nitrógeno, Fósforo y Potasio (NPK) en las proporciones adecuadas para este tipo de plantas. Es recomendable hacer un aporte de abono en la plantación y seguir con dosis de mantenimiento tres veces al año, de primavera a otoño evitando los meses de más calor. Nosotras utilizamos éste, es de larga duración y está complementado con magnesio y azufre.

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En el mercado se pueden encontrar diferentes marcas comerciales para todos estos productos, pero a la hora de elegir nosotras nos decantamos por uno de buena calidad que nos dé garantías de éxito sin tener que aplicar más producto de lo estrictamente necesario. Los de la marca COMPO funcionan realmente bien, son los que usamos desde hace muchos años y con ellos tratamos nuestros setos, con unos treinta años ya de vida.


Esta es nuestra experiencia y puede que en otros climas o entornos los cuidados difieran ligeramente. A nosotras nos han funcionado estos tratamientos y espero que puedan ser de utilidad en tu jardín. Si tienes alguna duda o consulta que quieras hacer utiliza los comentarios e intentaremos ayudarte.

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4 comentarios

  1. Me parece un articulño muy completo y lleno de información muy muy útil Muchas gracias Monica, lo tendré en cuenta ya que hay mucha gente que me pregunta sobre estos temas.

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  2. A mi el magnesio me funcionó una vez con una Thuya esmeralda de buen tamaño que revivió tras un amarronamiento bastante extendido. En el caso del hongo Fitóftora ya es mucho más complicado y muchas veces ya no sobreviven.
    Suerte y saludos.

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    Respuestas
    1. Así es, Jose Antonio, y lo peor de la fitóftora es que el suelo queda infectado y es complicadísimo que pueda crecer una nueva conífera en ese sitio.
      Gracias!

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