La pintura de fachadas de viviendas unifamiliares


La fachada de nuestra casa es nuestra tarjeta de presentación, cosa que no ocurre si vivimos en un edificio, pues su pintado no estará en nuestra mano y por lo tanto nada tendrá que ver con lo que podemos encontrar dentro de cada piso. Sin embargo, cuando se trata de viviendas unifamiliares, ya desde bien lejos y mucho antes de entrar en la casa estaremos gritando a los vecinos y a nuestros invitados un poquito de cómo somos y de lo que van a encontrar dentro.

Una fachada bien cuidada y pintada realza la belleza de la vivienda 

Es importante que luzca bien cuidada y pintada, pues significará que nos preocupamos de nuestro hogar y en dar una buena imagen, si bien el asunto de los colores explica mucho más de nuestra personalidad y de cómo nos queremos comunicar con el mundo exterior. ¿No sería genial decir: “mi casa es aquella pintada de morado y amarillo”? Pero para gustos, precisamente los colores, así que vamos a analizar qué colores se adecuan más al tipo de casa que tengamos y cuáles son las mejores opciones en función de nuestras preferencias. Y si te animas a cambiar el color de la fachada, o a darle una nueva capa de pintura para renovarla, no dudes en contratar pintores de casas en Madrid con los que conseguir unos resultados inmejorables.

Colores tierra o naturales


El beige, los cremas, los ocres y los marrones son algunos de los colores naturales con los que podemos lucir nuestra fachada, si bien es frecuenta utilizar dos tonalidades combinadas con el blanco, el marrón o algún tono más llamativo y colorido. Estos colores son usados mayormente en casas de estilo rústico, cabañas o chalets, pues al encontrarse en zonas rurales se complementan a la perfección con el paisaje, además de se trata de casas elegantes y de aspecto sobrio.


Colores neutros


Blancos, negros y grises son colores especialmente adecuados para construcciones modernas en las que el minimalismo y la sobriedad son los protagonistas.

Colores apagados


Para casas en las que se pretende no llamar mucho la atención ni cansar la vista se utilizan los colores apagados, lo cuales no son sinónimo de tristeza, sino de elegancia, delicadeza y sobriedad, que además son muy adecuados para vecindarios en los las casas están muy cerca una de las otras, pues de esa manera se complementarán con los colores del entorno. El verde seco, el azul grisáceo, ciertos lavandas, el camel, el tostado, el rosa viejo y el tono cemento aportarán armonía junto a los colores naturales y grises el entorno.

Colores suaves


Aunque menos comunes, son ideales para casas de estilo clásico y pueden combinarse con un tono más intenso de la misma gama. Son tonos delicados y neutros que dan luminosidad y calma a la fachada.

Colores llamativos


Si bien mayormente se combina con otros tonos más neutros o naturales, optar por un color vivo con el que resaltar una parte concreta de la casa es uno de los estilos más actuales, que están basados en los colores vivos y vibrantes que quieren decir todo.

*Este es un post invitado de Zaask, web de servicios del hogar

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2 comentarios

  1. Curiosa la diversidad de estilos que hay para decorar las fachadas.
    Gracias, Mónica, por mostrarnos siempre lo más innovador y vanguardista!
    Muchos besos.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Montse. Siempre eres muy amable y me encanta leerte por aquí y en tu blog.
      Un beso!

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