Cómo cultivar canónigos en un pequeño huerto urbano


Ayer os contaba lo idónea que es la rúcula para cultivarla en un huerto casero y hoy quiero hablaros de los canónigos, una de mis verduras favoritas en ensalada por su textura, sabor y sus ricas cualidades nutritivas. Conservarlos en el frigorífico no es sencillo, después de dos o tres días comienzan a estropearse y pierden sus valores nutritivos, por esa razón es ideal cultivarlos en el huerto de casa y comerlos recién cosechados, con toda su frescura. Además, por el tamaño de la planta es una hortaliza perfecta para espacios reducidos.

El canónigo, una hortaliza perfecta para huertos caseros que no tienen muchas horas de sol

Sus pequeñas hojas están llenas de vitamina C, ácido fólico y beta caroteno. Tiene propiedades diuréticas, depurativas y laxantes y resultan bastante más nutritivos que la lechuga. Al comerse en ensaladas, crudos, se ingieren todos sus nutrientes.


¿Cómo se cultivan los canónigos?


El lugar más indicado para las plantitas de canónigo es a pleno sol, pero podrán soportar algunas horas de sombra al día. Se adapta bien a los diferentes tipos de suelo aunque prefiere terrenos sueltos. Al igual que la rúcula es suficiente un recipiente de un litro de sustrato para contener una planta y si se plantan en recipientes de mayor tamaño hay que espaciar unos 10 cm las plantas.


Cuidados de los canónigos


Las semillas se pueden sembrar directamente en el suelo a finales de verano u otoño, para que germinen más fácilmente conviene dejarlas a remojo unas horas antes de la siembra.  Es una hortaliza muy rústica, resistente a las plagas y con pocas necesidades de cuidado. Su crecimiento es lento los primeros días y las malas hierbas pueden competir con ellos por los recursos hídricos y nutrientes, por esa razón hay que controlar las hierbas que crezcan alrededor.

Sus necesidades de abono son bajas y bastará un abonado inicial para que su crecimiento sea correcto. Lo mejor es preparar bien la tierra antes de sembrar o plantar los plantones, después no tendrá más requerimientos de alimento.

Unos 60 días después de la siembra podremos comenzar a recoger hojas a demanda cortando las del exterior y dejando que la planta continúe produciendo hojas nuevas, así tendremos cosecha durante el otoño e incluso parte del invierno.


Conseguir semillas de canónigo


El canónigo es una planta anual y como tal, florece en el primer año de vida. Con la floración primaveral llegará el fin de la cosecha, pero si dejamos florecer la planta podremos recoger semillas para sembrar la siguiente temporada. Para conservar bien las semillas las dejaremos secar al aire y después las guardaremos en un bote hermético, en un lugar seco y oscuro.

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