Fungicidas naturales para combatir los hongos

Roya

Los hongos son la pesadilla de cualquier jardinero, producen lesiones y enfermedades en las plantas que las afean, debilitan y llegan a provocar su muerte. Suelen proliferar cuando las temperaturas son suaves, humedad alta y mala ventilación. La primavera es un momento crítico y como está cerca, debemos ir tomando precauciones para evitar que aparezcan. 

Algunas plantas contienen principios activos muy útiles como fungicidas


Prevenir la aparición de hongos en las plantas


La prevención de los hongos pasa por controlar la humedad y la ventilación. Debemos controlar el riego procurando esparcir la dosis de agua justa evitando que el suelo quede encharcado y haciéndolo de cara al día. Regar al atardecer no es la práctica más recomendable porque las plantas quedan mojadas demasiado tiempo. La buena ventilación de las plantas se consigue dejando espacio suficiente entre ellas para que el aire circule, también con una poda adecuada que permita el aireado de las ramas internas del arbusto. 

Aireado del césped con horquilla

El césped es propenso a coger hongos cuando no hay buena ventilación de las raíces. Si al regar observas que el agua tarda en penetrar en el suelo, es porque hay una capa de fieltro que actúa como un impermeable. Además de no dejar pasar el agua, tampoco deja que penetre el aire, debes romper esta capa mediante un proceso que se denomina aireado. Es una labor sencilla que consiste en pinchar esa capa para romperla y permitir la circulación de los líquidos y el aire. En este enlace explico con más detalle la forma de tratar el césped en primavera.

Combatir los hongos cuando han aparecido 


Pero si los hongos llegaran a invadir tus plantas tendrás que combatirlos con productos que sean capaces de eliminarlos. Lo primero que nos viene a la cabeza es comprar algún bote de producto químico para fumigar los arbustos. Y cuando digo químico me refiero a productos producidos por síntesis químicas, moléculas alteradas artificialmente para que cumplan el propósito deseado con rapidez y gran efectividad. Craso error buscar soluciones tan drásticas y poco naturales que con el tiempo nos llevarán a sufrir efectos secundarios contraproducentes, tanto para el jardín como para nuestra salud. 

El hombre cultiva la tierra desde hace más de 10.000 años y siempre tuvo que combatir plagas y enfermedades de manera natural. Hacia mitad del siglo XX se comenzaron a aplicar los productos químicos de síntesis y en estos pocos años, los científicos están descubriendo que esas prácticas se vuelven contra nosotros, con muchos más perjuicios que beneficios. Es hora de dar marcha atrás y volver a los productos naturales, nos va a costar un poco porque son más lentos y quizás no tan efectivos, pero el medio ambiente y nuestra salud nos lo van a agradecer.

Fungicidas orgánicos, naturales y ecológicos


Hoy te voy a contar algunas soluciones naturales que son buenos fungicidas. La clave del éxito está en aplicarlos con constancia, trabajar buenas prácticas de jardinería y ser tolerante con los resultados. Un químico eliminará el hongo de hoy para mañana, con un fungicida natural es posible que necesites una semana o que solo consigas controlarlo a cierto nivel sin erradicarlo, pero tu piel y pulmones estarán mucho más protegidos, ¿no vale la pena?

Los fungicidas naturales provienen de las propias plantas, son principios activos que las plantas producen para autoprotegerse. Se trata de sustancias químicas también, pero naturales y utilizados con sentido común no son perjudiciales para el ser humano. 

Capuchina

Plantas con principios activos fungicidas


Ajo, cebollas y capuchinas: tienen sulfuros, derivados de azufre y sustancias similares
Cola de caballo:  contiene alcaloides y sílice muy útiles como fungicida preventivo e insecticida
Ajedrea, ruda, caléndula, lantana, manzanilla, eucalipto, etc., poseen taninos, resinas y aceites esenciales que funcionan como antisépticos.

Manzanilla

Como he dicho antes se deben utilizar con sentido común, algunas sustancias de las plantas si se ingieren o inhalan en dosis altas pueden llegar a poner en peligro nuestra propia salud. 

Cómo elaborar los fungicidas vegetales


Hay diversos métodos de fabricarlos, siempre asociados a cierta cantidad de agua:
Maceración: La planta se sumerge en agua fría y se deja reposar durante 24. Pasado este tiempo solo queda filtrar y utilizar el líquido pulverizando o regando.
Fermentación: El procedimiento es similar al anterior pero se mantiene la planta en el agua hasta que fermente, cosa que puede suceder en 4 días o más, dependiendo de la especie. Se debe remover diariamente.
Decocción: La planta se pone a remojo durante un día completo y luego se hierve durante unos 20 minutos. El preparado resultante se debe colar y dejar enfriar antes de aplicar.
Infusión: Se utiliza con las partes más tiernas de la planta (hojas y flores) vertiendo agua hirviendo sobre ellas y dejando reposar durante al menos 12 horas. También se pueden poner en agua fría y calentar hasta que el agua hierva.

La calidad del agua y frescura de la planta son dos factores que influyen en la calidad del preparado. El agua debe ser lo más pura posible, si es de lluvia mucho mejor. Si no se dispone de agua de lluvia, se puede utilizar agua que no contenga cloro ni productos contaminantes. La planta se debe utilizar fresca siempre que sea posible pero se puede reemplazar por planta seca si se ha secado correctamente, al sol y boca abajo, para que no haya perdido sus propiedades.

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3 comentarios

  1. Un articulo muy interesante muchas gracias por las recomendaciones. Besos de colores.

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  2. Este tipo de control de plagas entra dentro del control biólogico o manejo integrado de plagas....

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  3. Gracias a los dos por dejarme vuestro comentario, me alegra que lo encontréis interesante porque es un tema preocupante.
    Saludos!

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