Remedios naturales con plantas: la lavanda


¡Buenos días jardineros!

Quiero comenzar la semana hablando de una planta de gran utilidad en belleza y salud. Tanto la flor como el aceite que se extrae de ella favorecen en muchos aspectos el cuerpo y la mente: desde aliviar un dolor de cabeza hasta servir de condimento en la cocina. Hoy voy a contaros las propiedades beneficiosas de la lavanda y para ilustrar el tema lo acompaño con imágenes de la que tengo en mi propio jardín.


La lavanda es una hierba nativa del norte de África y  las regiones montañosas de la cuenca mediterránea. Es una planta muy apreciada por los beneficios que aporta a la piel y se utiliza tradicionalmente en la elaboración de perfumes, jabones y geles de baño. De hecho, la palabra "lavanda" deriva del latín "lavare", que significa lavar.


Esta planta también es conocida como espliego y pertenece a la familia de las lamiáceas, entre las que podemos encontrar otras hierbas aromáticas como la menta, el orégano o el tomillo. En mi jardín siempre he tenido alguna planta de lavanda. A final de verano me gusta recoger las flores y formar ramos o llenar saquitos para perfumar los armarios.


La planta es un arbusto de tallos cortos y leñosos de los que brotan las espigas con pequeñas flores de color azul-violáceo. Florece durante todo el verano y las flores se deben recoger cuando están completamente abiertas. Al menos yo lo suelo hacer así y el aroma invade mis roperos durante muchas semanas.


Además de propiedades aromáticas y cosméticas, la lavanda también tiene muchas propiedades medicinales. Se cultiva extensamente para producir aceites esenciales que posteriormente se incorporan en la composición de medicinas naturales. 

Al aceite de lavanda se le asocian propiedades antisépticas y antiinflamatorias por lo que el aceite esencial de esta planta se utiliza en la elaboración de pomadas para ayudar a sanar quemaduras leves y picaduras de insectos.



Algunas investigaciones han revelado que el aceite esencial de lavanda puede ser útil para tratar la ansiedad, insomnio, depresión, y la inquietud. ¿Habéis probado las tisanas de hierbas? Yo soy fan absoluta, ya hace tiempo que cambié el café de la noche por una infusión y desde entonces duermo muchísimo mejor.

Otros estudios también sugieren que la lavanda puede ayudar con problemas digestivos (vómitos, náuseas, gases intestinales, malestar estomacal e hinchazón abdominal) o incluso aliviar el dolor de cabeza


Con flores secas de lavanda se pueden aderezar muchos guisos, de hecho forman parte de la composición de las "hierbas provenzales", muy utilizadas en la cocina francesa para acompañar las carnes de cordero y conejo. Su aroma y sabor es bastante intenso, por lo que conviene utilizarlas con mesura.

También son muy útiles para aromatizar flanes y pasteles, preparar jaleas y mermeladas o elaborar otros productos de repostería como magdalenas y galletas. Hace unos días compartí una entrada de gelatina con flores, entre ellas la lavanda.


Desde el punto de vista jardinero, la lavanda es una planta muy rústica que crece en terrenos secos y soleados y que soporta un rango de temperaturas muy amplio. En mi jardín aguanta muy bien con poco riego, a pesar de las altas temperaturas que se alcanzan en verano, pero me consta que puede soportar fuertes heladas.


En primavera comienza su crecimiento vegetativo y a mediados de estación comienza a formar las espigas de flores que se suceden durante todo el verano. Hacia el otoño comienza a volverse leñosa, es momento de darle un buen recorte para eliminar todas las flores y más tarde, a finales de invierno, una poda más fuerte para que no se vuelva muy leñosa.

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