Cómo podar los rosales

rosa roja

Sinceramente debo confesar que los rosales no son plantas que se me den bien. Yo lo achaco al clima de mi jardín, el calor y la proliferación de insectos en el cálido verano mediterráneo no creo que conformen el ambiente idóneo para que las rosas se desarrollen correctamente. De todos modos debo reconocer que algunos vecinos las tienen bien bonitas, incluso mi hermana que vive en un clima similar. Pero requieren más cuidados de los que yo soy capaz de proporcionarles. Estas fotografías son de mi jardín, pero de hace un par de temporadas, cuando tenía mucho tiempo para dedicarles. Esta pasada primavera no lucieron así de bonitas.

rosales

Hablar de la poda de rosales, desde mi experiencia,  poco os aportaría, cuando llega el invierno mis rosales necesitan una poda drástica para eliminar mucha madera enferma y muerta, aún así cada primavera las plantas siguen resurgiendo de lo poco que queda de ellas y yo persevero en cuidarlas otra temporada más.

Una de mis páginas de rosales preferida es la de David Austin, cultivador inglés de reconocido prestigio y en cuyas instrucciones me baso para recomponer mis rosales año tras año. Uno de mis rosales es producto suyo, el rosal Evelyn, rosa inglesa de porte y aroma exquisitos.

rosa Evelyn

Y sus instrucciones son las que os dejo en esta entrada, para que como yo (o incluso mejor que yo) podéis vuestros rosales cuando sea el momento y así les aseguréis un desarrollo óptimo.

❀ ✿ ❀ 


El objetivo de la poda de los rosales es mantener las plantas con una forma atractiva y fomentar una buena floración. Este trabajo se debe realizar en invierno, cuando las plantas están en reposo, para eliminar las ramas viejas o muertas.

También es recomendable hacerlo en verano, entre floraciones, así se favorece la producción de nuevas flores y se controla la altura de los rosales vigorosos.

Poda de invierno de rosales arbustivos


La poda de invierno se debe hacer cuando las temperaturas comienzan a remontar y los pequeños brotes empiezan a hincharse. Esto será desde enero, en las zonas más cálidas, hasta abril en las más frías. En los climas muy fríos conviene esperar a que pasen las heladas más fuertes.

Como regla general un rosal se poda hasta la mitad de su tamaño, con el objetivo de crear un bonito arbusto redondeado. Mientras se realiza la poda conviene dar unos pasos atrás de cuando en cuando para comprobar que está formando una forma equilibrada. Cualquier tallo muerto o débil se debe eliminar. El único momento en que esta regla no se aplica es en el primer año, cuando la planta todavía está estableciendo. En este caso la poda más ligera, dejando dos tercios del arbusto.

La poda no es una ciencia exacta y realmente sería raro hacerle daño al arbusto, así que no tengas miedo. Puedes ajustar el tamaño de tu planta mediante la longitud de rama eliminada al podar. Si quieres un arbusto pequeño, puedes podar hasta un tercio de su tamaño (fig 1. Línea 1). Si quieres un arbusto grande, poda sólo hasta dos tercios de su tamaño (fig 1. línea 2). 

En general, se recomienda hacer un corte inclinado hacia afuera a unos dos centímetros por encima de una yema. Los podadores expertos tienden a hacer esto de manera natural, pero no hay evidencias que demuestren que esto consiga una diferencia significativa en el desarrollo de las rosas.

Poda de invierno de rosales trepadores y ramblers


Trepadores en obeliscos, arcos y pilares

Después de plantar el rosal, simplemente hay que atar los tallos a medida que desarrollan para que trepe de una forma bonita dejando que alcance la altura deseada. Durante esta etapa, sólo hay que ordenar la planta y recortar para eliminar cualquier crecimiento dañado o mantener una buena forma.

Una vez que el rosal ha alcanzado su altura completa, nuevos tallos florales comenzarán a crecer desde las partes más vieja y bajas en la planta. Durante el verano, cuando cada tallos acabe su floración, corta las flores eliminando hasta tres o cuatro pares de hojas para fomentar la repetición de la floración. Al final de la temporada, corta cualquier rama muerta o débiles tallos y conserva y ata las nuevas más fuertes.

Trepadores en vallas y muros

El objetivo en este caso es abrir en abanico los nuevos tallos atándolos a la estructura para que finalmente la cubran completamente. Cuanto más horizontales coloques las ramas, mayor es el porcentaje de yemas que se convertirán en nuevos tallos florales. Una vez formada la estructura de ramas básica, poda las ramas que han florecido eliminando hasta 3 o 4 pares de hojas.

Si queréis conocer más datos sobre las técnicas de cuidados de los rosales, os recomiendo visitar la web de David Austin. Todo un maestro en lo que a rosas se refiere, cuyo énfasis en cultivar rosas con el carácter y fragancia de las antiguas, pero con el amplio abanico de colores de las modernas y su facilidad para repetir floración le llevó a obtener sus denominadas Rosas Inglesas. Un referente para cualquier aficionado a las rosas en la actualidad.


Imágenes: Guía de Jardín

❀ ✿ ❀ 

Por último, quería comentaros que Sandra, del blog 1001 Tardes, hoy nos dedica una entrada en él. Os aconsejo visitar su página, es de manualidades, viajes y cosas muy bonitas. A mi me encantó desde el primer momento que lo vi. Podéis llegar a través de este enlace.

Relacionado

1 comentarios

  1. Muchas gracias por los buenos consejos y también quiero añadir que he visto algo interesante en este sitio http://donjardin.es/poda-de-rosales/

    ResponderEliminar

Puedes comentar o sugerir cualquier cosa, procuraré contestar lo antes posible.

Gracias!

Instagram @guiadejardin

Archivo del blog

Subscribe