Las 7 coníferas más utilizadas como setos


Un seto vegetal es la mejor manera de rodear un jardín para tener intimidad, crear una barrera protectora del viento y formar un muro verde, atractivo y casi impenetrable. Evidentemente una pared de ladrillo o un muro de piedras podría aportar mejor protección, pero el seto resulta muy natural y decorativo aunque tiene cierto trabajo de mantenimiento, sobre todo cuando hablamos de setos de estilo formal o plantas que crecen muy rápido.

Para delimitar el jardín y conseguir formar una auténtica pantalla protectora, lo más indicado es utilizar especies que alcancen como mínimo los dos metros de altura. Tradicionalmente se emplean diferentes especies de coníferas para este uso ya que, al plantarse, juntas entrelazan sus ramas formando una barrera difícil de traspasar y que amortigua el viento y el ruido.

Puesto que las coníferas en su mayoría alcanzan tamaños considerables, con el tiempo hay que podarlas para que mantengan un tamaño controlable. Existen especies enanas, que no se hacen tan grandes, pero tardan mucho más en formar la estructura deseada.

También es posible utilizar otros arbustos que no sean coníferas, existen muchas plantas que pueden formar una buena barrera. En este caso lo importante es tener en cuenta que si se quiere formar una barrera visual que proporcione intimidad todo el año, deberemos asegurarnos de emplear plantas de hoja perenne.

Y por último comentar que es posible hacer setos caducos, por supuesto. Puedes ser preciosos en otoño, cambiando la coloración de las hojas, e incluso en invierno, cuando las hojas se han caído y queda a la vista la estructura de las ramas de la planta, evidenciando el paso de las estaciones.

Hoy vamos a ver 6 coníferas diferentes muy utilizadas para la composición de setos formales delimitadores y protectores del jardín.



Ciprés lambertiano, de Monterrey o Macrocarpa.

(Cupressus macrocarpa, Cupressus lambertiana)

Es una de las coníferas más empleadas para construir setos debido a su rápido crecimiento. Pero cuidado porque se hacen enormes, llegan a alcanzar más de 15 metros de altura y 4 metros de diámetro. Existen diferentes variedades: el común, de hojas verde oscuro, la variedad "aurea", en cuyas hojas se aprecian matices amarillentos y el "Golden Crest", de hojas verde claro y un suave aroma a limón.

Mi única experiencia con ellos fue un ciprés lambertiana que tuve como ejemplar aislado en el jardín. A los tres años ya medía unos tres metros de diámetro, ocupando excesivo espacio en mi pequeño terreno. A quien quiera plantarlo en su jardín para hacer un seto le recomendaría hacerlo sólo si es un jardín grande y dejar buena distancia entre cada ejemplar, entre 1,5 y 2 metros.



Ciprés arizónico o ciprés azul.

(Crupessus glaba, Cupressus arizonica)

Otro ciprés muy utilizado para formar setos que tiene la buena cualidad de ser muy resistente a la sequía. Existen diferentes variedades: conica, fastigata, variegada, etc., todos ellos con una coloración básicamente verde/grisáceo/azulado.

Crece también muchísimo, hasta los 20 metros de altura. De manera que estamos ante otra opción que sólo deberíamos considerar si se trata de un jardín muy amplio. Eso si, el ciprés lambertiano tolera mucho mejor la poda que el lambertiana. Plantar dejando 1,5 metros entre ejemplares.



Ciprés común.

(Cupressus sempervirens)

Este es el más clásico de los cipreses, el que se utiliza para marcar el camino en muchísimos cementerios, típico de los paisajes toscanos y el que podemos encontrar habitualmente en campos de nuestra geografía.

Se desarrolla muy rápidamente los primeros años y después se estanca, pero puede llegar a los 30 metros de altura con una copa más compacta que los anteriores, aún así bastante ancha.

Entre sus variedades encontramos el cipres piramidal (Cupressus sempevirens var. pyramidalis) con ramas verticales y muy pegadas al tronco, el ciprés horizontal (Cupressus sempevirens var. horizontalis) con ramas algo más abiertas y otros menos habituales como el "Fastigiata", "Totem" o "Stricta", más compactos que los dos anteriores.

A la hora de plantarlos en hilera, conviene dejar al menos 50 cm entre ejemplares de ciprés piramidal y 60 si se planta el horizontal. Se suele recomendar menos distancia para que el seto cierre antes, pero realmente no es necesario. Puede que tarde un poco más en formar una barrera tupida pero después dará menos trabajos de mantenimiento.



Ciprés de Lawson.

(Chamaecyparis Lawsoniana)

Una conífera de aspecto muy similar al de un ciprés, pero que realmente pertenece a otro género de la misma familia, la Cupressaceae. En algunos sitios se les conoce como falso ciprés y por la disposición plana de sus hojas se podría confundir con una tujha.

Este árbol llega a alcanzar un tamaño enorme, hasta 60 metros en climas propicios, pero es de crecimiento lento y con podas periódicas se controla muy bien.


Ciprés de Leyland

(Cupressus x leylandii)

Este ciprés es un híbrido de Cupressus macrocarpa y Chamaecyparis nootkatensis. En altura puede alcanzar de 20 a 25 metros y 3 o 4 de diámetro, por lo que se deben plantar dejando 50 cm entre ejemplares. Crece muy rápidamente y se controla muy bien con podas, las tolera perfectamente.


Tejo.

(Taxus bacatta)

Es un arbusto de forma piramidal que crece bastante despacio. Puede crecer hasta unos 20 metros de altura, pero realmente tarda muchos años en conseguirlo porque crece unos 30 cm cada año.

Es una conífera que prefiere ambientes frescos con algo de humedad por lo que es perfecto para jardines de montaña. En verano florece y en otoño se forman unos pequeños frutos rojos bastante tóxicos, realmente casi todas las partes de la planta lo son.



Tuya.

(Thuja spp.)

Otra variedad de conífera de la familia de los cipreses, de porte algo más pequeño y crecimiento más lento. Pueden alcanzar una altura de entre 3 y 18 metros, según variedades y ubicación. En cualquiera de sus variedades, la distancia de plantación debe ser entre 50 y 60 cm.

A diferencia de los cipreses, se caracterizan porque brotan con relativa facilidad de madera vieja. Soportan muy bien las podas y cuando se hacen muy viejas, se pueden recortar a ras del tronco y de él volveran a salir nuevas ramas (siempre que se cuiden bien durante el rebrote). De esto doy fe y en una pŕoxima entrada os mostraré como lo hice con las que rodean mi jardín.

Algunas de las variedades más utilizadas son: Thuja orientalis, Thuja plicata, Thuja occidentalis.

Imágenes: 1. fiskars // 2. wikicomons // 3. geocities // 4. boethingtreeland // 5. pracbrown // 6. mijntuin // 7. webareal  // 8. guiadejardin

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