Las claves para recuperar un césped estropeado


Ayer hizo un día estupendo para jardinear. Comenzó soplando bastante viento, pero conforme avanzaron las horas, el aire fue remitiendo dejando una plácida tarde para trabajar en el jardín. Como os comenté un par de días atrás, necesitaba dedicar tiempo al césped, que después de una primavera con obras y un verano de descuidos se ha estropeado bastante.


La imagen de arriba es de la primavera de 2013. El césped brillaba espeso y bonito, pero su aspecto este año es mucho peor (imagenes siguientes): débil, escaso y con un color pajizo. La zona en la que crece recibe mucho sol y yo ajusto mucho el riego para no desperdiciar mucha agua. No suele coger hongos ni enfermedades, de hecho nunca he necesitado tratarlo por eso, pero si me descuido y dejo de regarlo unos pocos días, se seca enseguida y empobrece. Y justo eso es lo que ha pasado este verano entre la reforma que hicimos en casa y un par de veces que se han estropeado los aspersores.


Para comenzar, lo primero que he hecho ha sido segarlo. Realmente ha sido una tarea fácil, apenas he llenado una bolsa de supermercado con lo que he cortado. Aquí mi viejo cortacésped, que a pesar de tener cerca de 20 años sigue funcionando bastante bien.


Entre el césped comienzan a brotar estos oxalis, un trébol invasor que produce una flor amarilla y que sólo puedo mantener a ralla arrancando o cortando las plantitas. Evito que florezca para que no se formen semillas y se expandan más, pero sospecho que se reproduce también por la raíz. 


En mi césped crecen varias especies de plantas. La que más abunda es la grama fina (cynodon dactilon) mezclada con dichondra repens, pero en una esquina crece grama gruesa (kikuyu) porque era una zona donde la fina no se extendía bien y probé con esta otra. 

La grama gruesa se extiende mucho y enseguida invade la zona bajo el seto. Para que no afecte al crecimiento de las tuyas lo que hago es eliminarla de la base arrancándola, si la cortara enseguida crecería y tendría de nuevo el problema.




Una vez he terminado de realizar estas dos primeras tareas (cortar y arrancar la grama bajo el seto) retiro todos los restos con el rastrillo de púas finas, es el que mejor funciona para barrer hojas sobre el césped.



Aparecen muchos estolones que se han alargado extraordinariamente buscando agua y nutrientes en otras zonas del suelo. Esos los corto porque forman tallos duros que se enganchan al pasar el rastrillo. No soy muy exigente, no pretendo tener el césped de un campo de golf, pero tampoco un suelo lleno de tallos atravesados. Los corto a ras del suelo con las tijeras, las raíces no mueren y desarrollarán hojas nuevas.



Ahora que ya hemos hecho una primera limpieza, conviene detenernos a mirar el suelo y observar que todavía quedan restos de hierba. Son minúsculos y están tan pegados a la tierra que parece que formen parte de ella. Cuidado porque no es así, realmente están cubriendo el suelo e impermeabilizándolo, impidiendo el paso del agua, el abono y el aire. Debemos eliminar esta capa, que se denomina fieltro.


El fieltro se elimina mediante el escarificado, que consiste en raspar la tierra para romper y quitar toda esta capa superficial. Para esta labor, yo utilizo el rastrillo de púas duras, pasándolo con fuerza sobre el terreno. La superficie de césped que yo tengo es pequeña y puedo hacerlo manualmente, pero cuando se trata de extensiones mayores se recurre a escarificadores a motor.



Como veis en la fotografía, se saca mucha hierba muerta mezclada con restos de hojas y raíces. No os preocupe ver cuanto material se pierde, es realmente beneficioso para el césped.


El siguiente proceso a realizar es importante para oxigenar el suelo, se trata del aireado, y consiste en pinchar el suelo y hacer pequeños agujeros en él para favorecer la penetración del aire y el agua. Al agujerear el suelo movemos también la tierra y la ayudamos a evitar que se compacte.

Para extensiones grandes se emplean aireados automáticos que funcionan a motor, pero en superficies pequeñas se puede hacer manualmente. Tradicionalmente se ha empleado la horca de jardín para pinchar con sus púas el suelo, pero yo descubrí este artilugio que me resulta mucho más cómodo. Se trata de un par de patines de aireado, se colocan bajo los zapatos y a caminar sobre el césped. Tened cuidado si lo probáis porque os quedáis clavados literalmente al suelo y hay que levantar los pies despacito y con cuidado. Vamos, que no son para correr.




En la siguiente imagen se aprecian los agujeros que se abren en la tierra. Hay que dar varios paseos sobre la superficie del terreno para que quede bien pinchada.


Ahora ya casi hemos terminado. No es que hayamos conseguido curar al enfermo, pero a pesar de no tener todavía buen aspecto, su salud está mejorando con nuestros cuidados.


Para finalizar sólo queda ayudarle un poquito con un extra de nutrientes. El producto ideal en este caso es el recebo porque además de incorporar materia orgánica (turba o compost) lleva cierta proporción de arena en su composición, material que ayuda a evitar la compactación del terreno. En mi caso, con un suelo muy arcilloso, el aporte de arena es indispensable.



Y ahora sí que hemos terminado la sesión terapéutica. Vamos a regar a fondo y a no descuidar que el césped reciba el agua que necesita en los próximos días. En mi región las temperaturas continúan siendo cálidas y estoy segura que la hierba se recuperará.


Y si no este invierno, probablemente en primavera, volveré a ver mi césped así de recuperado.
¡Si no lo vuelvo a descuidar!

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2 comentarios

  1. Muy buena la informacion,a mi tambien me pasa algo parecido pero no hay forma de recuperarlo,creo que tengo poca profundidad de tierra y con la lluvia del otoño invierno y primavera se me recupera en parte,cuando abono tira mucho unos dias corto el cesped y otra vez que se queda estancado, poco me queda por hacer ademas de escarificar aportar arena y otras cosas, en fin cosas que pasan.

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  2. Muy buena la informacion,a mi tambien me pasa algo parecido pero no hay forma de recuperarlo,creo que tengo poca profundidad de tierra y con la lluvia del otoño invierno y primavera se me recupera en parte,cuando abono tira mucho unos dias corto el cesped y otra vez que se queda estancado, poco me queda por hacer ademas de escarificar aportar arena y otras cosas, en fin cosas que pasan.

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