Jardines con grava

En determinadas circunstancias la grava puede ser un gran recurso paisajístico, sobre todo en las zonas donde las lluvias no son abundantes y el césped no es la mejor opción para cubrir el suelo.

Yo misma me encontré ante la necesidad de buscar una alternativa al césped. El clima mediterráneo (el mío) se caracteriza por veranos calurosos y secos, lo cual imposibilita mantener una pradera verde si no es con un abundante consumo de agua.



Ante las posibilidades que se me presentaban decidí pavimentar la zona de entrada a casa y conventirla en una terraza donde podían jugar mis hijos tranquilamente. En las zonas de acceso al jardín trasero decidí cubrir el suelo con una capa de grava de pequeño calibre y color rosado.

Fue un acierto, en la zona de paso antes no crecía bien el césped y aunque regara sólo conseguía tenía un barrizal. Ahora tengo una zona limpia en la que el agua drena perfectamente y por la que resulta cómodo caminar (utilicé grava con cantos, no de la redondeada).


Si queréis ver fotos de la grava en mi jardín tendréis que acceder aquí, las fotos que os muestro en este post son de Rebecca Webb, una estupenda paisajista inglesa que se dedica muy especialmente a este tipo de jardines.



No quiero terminar el post sin deciros que plantar en la grava no es una opción que personalmente me guste. Me resulta desagradable trabajar con plantas en la grava, los cambios se hacen costosos. Yo la utilizo sólo como superficie sobre la que caminar.


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