Araña roja




Esta diminuta araña adora la climatología cálida y sin aire, prospera principalmente en invernaderos pero también es frecuente verla en el jardín, sobre todo en periodos secos y calurosos.

El ácaro es muy pequeño y en los meses de verano suele ser de color verde por lo que es difícil detectarlo hasta que se la infestación ha progresado y hay gran número de individuos. La fina red que teje entre las hojas y el daño que ocasiona es lo que hace que nos percatemos de su existencia. Las hojas se vuelven pálidas y débiles, parece como si estuvieran sucias y se tornan color bronce antes de caer sin que podamos hacer nada.

Erradicar la araña roja es muy complicado una vez se ha establecido ya que son capaces de hacerse inmunes a muchos productos químicos. La prevención es importante en este caso, puesto que no les gusta los lugares húmedos es conveniente mantener la humedad ambiental y aplicar nebulizaciones y fumigaciones periódicas para controlar su capacidad de reproducirse.

Si ya existe la infestación se puede recurrir a pulverizaciones con bifentrina o malatión. Los insecticidas de amplio espectro no son efectivos con estos ácaros.

Fuente: gardenseeker.com

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